CARTAPACIO | Los vamos a detener

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La violencia es ya parte de lo cotidiano.

No nos sorprende que un ataque armado explote al filo de la media noche por alguna de las calles de la ciudad.

Al menos en Juárez, no.

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Hubo un tiempo que traíamos el horror en las pupilas y el corazón en la garganta, cuando escuchábamos el tableteo de la metralla urbana.

Quince muertos, diecisiete ejecutados, y así, hasta contar miles de madres llorosas, esposas abatidas por el dolor; huérfanos sin futuro; sociedad vencida.

En trabajos anteriores, he escrito sobre lo que llamo, narcoimperio.

Una fuerza terrible conformada por hombres de poder de fuego que se imponen a la ley y dominan a la sociedad.

No necesariamente son los traficantes de droga, de personas, órganos, o pederastia.

No necesariamente son los extorsionadores, secuestradores, o blanqueadores de dinero.

No necesariamente son los políticos en el poder que hacen nexos con malandros.

El narcoimperio lo conforman todos estos en su conjunto y otras especies más.

Entonces, cuando alguien atenta contra sus intereses, recibe como obsequio una andanada de plomo.

El caso reciente que ganó los titulares de los medios, fue el atentado contra El periodista Ciro Gómez Leyva, a 200 metros de su casa.

Queda timbrado en el cuadro de los atentados contra periodistas, pero se desprenden decenas de lecturas en el contexto político nacional.

Aquí algunas.

PRIMERO. Si lo hubieran querido matar, lo matan. ¿Ustedes creen que los autores del atentado ignoraban que Ciro tripulaba un vehículo blindado?

SEGUNDO. ¿Creen que dos o tres disparos al parabrisas, con armas de calibres que obviamente no atraviesan el blindaje, fue un mal cálculo?

Piensa mal y acertarás.

¿A quién le conviene revolver las aguas pestilentes de la política?

¿Quién sale perjudicado, o perjudicada con el incidente?

TERCERO. Si no se resuelve pronto el caso, el ruido que provocarán los cuadros políticos a los que obedece el comunicador de Milenio, lo magnificarán para modular un impacto más al GOLPE BLANDO, que se genera desde el inicio de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Pienso que es cosa de esperar, mientras tanto, hay que nadar en modo «mariposa» sobre las turbulentas aguas de la política nacional.

Por lo pronto, la policía de la cdmx, tiene ubicados a los criminales en una video secuencia C4 (Centro de Comando, Control, Comunicación y Cómputo)

Lo que facilitará la pronta captura de los agresores, pero pienso que no lo darán a conocer hasta saber exactamente ¿quién fue?

Omar García Harfush, Secretario de seguridad de CDMX. Declaró…»LOS VAMOS A DETENER». Y llegaremos hasta las últimas consecuencias.

Pero ya sabemos que el juego no es así. Nunca van «hasta las últimas consecuencias».

Sobre el incidente, el presidente Andrés Manuel enfatizó:

«Ciro. No estás solo.
Tenemos diferencias obvias, pero es reprobable la agresión que recibiste. Investigaremos a profundidad.»

Claudia Sheinbaum, necesita con urgencia resolver el caso, o Adán Augusto le come el mandado.

Es claro que las corporaciones policíacas por más elementos «especializados» en la investigación, detección, ubicación y control de la delincuencia no garantizan la seguridad de la ciudadanía.

A ver si en la semana caen los responsables.

Por lo pronto se acabó el mundial y tenemos una punta de boludos como campeones.

En una dramática, angustiante final.

Duelo espectacular, a palo y palo. Con desenlace a penales.

Mbapee y Messi, las figuras del torneo.

Un mundial atípico.

Pero esa, como diría la Nana Goya… ESA ES OTRA HISTORIA.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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