No todos tenemos capacidad de entendimiento para materias disímiles; o el poder cerebral para interconectarlas.

No se vaya, esta lectura puede resultar interesante y útil, si deja la pereza mental por cinco minutos.

Vea.

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Unos tienen facilidad para razonar en lo científico donde se regodean las matemáticas, la física, la química, la biología y otras materias a las que llaman ciencias exactas.

Otros, disciernen y retozan mejor entre las ciencias humanísticas, como el derecho, la psicología, la sociología, la lingüística, la historia… y desde luego, la filosofía.

Unos más, encajan en los zarzales de la espiritualidad. La metafísica. Lo incorpóreo, lo místico, lo inmaterial.

Y otros, los más locos, encuentran su hábitat entre las notas musicales, lo sublime de la mezcla de colores, la armonía estética o las letras.

Ustedes saben que ando en la construcción de un habitáculo desde el cual pueda deshilachar un montón de conjeturas que me agobian y que igualmente a ustedes les gustaría desmigajar, pero por flojera, o displicencia se conforman con observar y consumir lo que hay. ¿Verdad?

Saben también, que tengo un caudal de asesores verdaderamente sabios que me ayudan en este trabajo de deshebrar conjeturas.

Tales como, mi anacoreta de cabecera. O mi filósofo de cabecera.

Hoy, mi científico de cabecera, Marcos Barraza, me obsequió una hora de su inapreciable tiempo, para despejarme varias incógnitas, y de pasada, darme una probadita de su todavia imperfecto, PRINCIPIO DE UNIFICACIÓN DEL CONOCIMIENTO.

¡No se vaya! No es tan denso como parece.

Él considera que las personas buscamos en la vida estar en donde nos parezca más confortable vivir sin andarle rascando mucho al pensamiento. Nos envuelve la pereza mental.

Y escogemos entonces algo fácil entre lo material, lo unipersonal, y lo espiritual.

No nos atrevemos a navegar entre los tres mares que se conectan increíblemente como un estero donde confluyen aguas dulces y saladas.

Estas tres categorías, que en apariencia son tan diferentes, resulta que tienen más semejanzas que diferencias; más afinidades que desigualdades.

De entrada, dice Barraza, LAS COSAS, se rigen por axiomas, o sea, afirmaciones; LAS PERSONAS, por pricipios; y lo ESPIRITUAL, por dogmas.

Aguanten, que lo interesante apenas viene.

Entre las conjeturas sin resolver, tenía la siguiente: ¿Cómo es que existan hombres como Leonardo da Vinci?, por citar sólo una de tantas mentes privilegiadas que dominaron magistralmente materias tan disímiles como, el arte (en todas sus variables) matemáticas, física, astronomía, química, filosofía y más.

¿De dónde sacaron las ideas?

Aquí viene lo interesante.

Yo pensaba que las ideas eran una especie de materia brillante que paseaba por ahí, y que circunstancialmente te encontrabas con ella.

Y dependiendo de tu capacidad cognitiva, talento, educación, habilidad de discernimiento, la tomabas, le dabas forma, y luego utilidad.

Pero según estudios de Marcos Barraza, cualquier mortal con regular entendimiento, puede interconectar con estas tres variables que le dan sustento al PRINCIPIO DE UNIFICACIÓN DEL CONOCIMIENTO.

Porque el mundo material e inmaterial, comparten propiedades.

El principio de conexión de la ciencia indica, por ejemplo que hay un hilo unificador entre los números/la geometría/y las ideas.

Por eso, quienes puedan manejar estos enlaces tendrán acceso al universo de las ideas.

Y por consecuencia, dominarán pensamientos más amplios y complicados.

Aquí viene lo verdaderamente fascinante.

Resulta que las ideas, no son exactamente los puntitos inmateriales que van paseando por ahí, y que por casualidad pescamos sin querer.

Porque todos creemos que son como los insectos que se estrellan en el parabrisas de tu auto cuando viajas en carretera.

No. Resulta que existe un universo de las ideas que pululan, hormiguean, bullen, proliferan y son tan nobles que se dejan agarrar.

Pero no todos tenemos acceso a su encuentro.

Es cosa de rasquiñar, estregar el pensamiento; interconectar lo material, lo inmaterial y lo intrínseco de tu ser.

Este texto es sólo una probadita para provocar en mis lectores el interés por encajar en el uso del pensamiento.

No es fácil, ejercitar la mente a esos niveles, se necesita energía, comer bien, dormir suficiente, nutrirse de alimento, lecturas. Y otras motivaciones.

El tema alcanza para un libro gordo y una serie de conferencias de inducción. Hoy solamente un apunte.

Si esta lectura lo fatigó, seguramente necesitará mucho tiempo para acercarse al universo de las ideas.

Si por contra, lo motivó, está listo para tomar rumbo.

Felicidades.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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