Aunque se enoje el INE

Hoy es una fecha memorable para nuestro país, recordemos que el 10 de abril de 1919 fue asesinado durante una emboscada, Emiliano Zapata Salazar, “El Caudillo del Sur”, uno de los referentes más importantes de la Revolución Mexicana.

La lucha que encabezó por la reivindicación de los pueblos indígenas, campesinos y obreros es considerada por muchos como la más auténtica y antigua del país; sus ideales de “Tierra y Libertad” estaban contenidos en el Plan de Ayala, principalmente los de restituir los derechos sobre la tierra en favor de quien las trabaja.

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Su muerte se convirtió desde entonces en un símbolo de lucha y resistencia en el país para las causas de justicia para los más necesitados.

Este día, a 103 años de su muerte, el espíritu revolucionario de Zapata se mantiene vivo en un hecho sin precedentes en nuestro país; me refiero a la Jornada de Revocación de Mandato 2022, un instrumento de participación ciudadana legalmente establecido para determinar la conclusión anticipada en el desempeño del cargo de la persona titular de la Presidencia de la República a partir de la pérdida de confianza.

Este instrumento de participación, que data de la antigua democracia ateniense, está legislado en la actualidad en países como Argentina, Bolivia, Canadá, Ecuador y Suiza, y en Estados Unidos está contemplado en algunas de sus leyes estatales, incluso para la remoción de funcionarios administrativos. Aunque hay que reconocer que ha sido poco explorada, la revocación de mandato es un elemento de participación ciudadana y de democracia directa que empodera a los votantes, fortalece la misma gestión de los gobernantes porque los somete (a sabiendas), a una evaluación real y tangible de su desempeño; es decir, los mantiene constantemente responsables ante sus electores y refuerza el control popular sobre el gobierno.

Un modelo basado en la autoridad de los pueblos.

Y si tuviéramos que elegir una palabra para describir cuál ha sido el papel del árbitro electoral en este proceso histórico, sería “LAMENTABLE”.

Para el INE, la organización del proceso ha girado en función del dinero (mucho o poco) y no en función de lo que es su máxima responsabilidad, que es la de facilitar una democracia plena, ni a medias ni cuentagotas. Las evidencias saltan a la vista: en primer lugar, la difusión de la consulta fue casi nula, si bien la misma Ley sobre Revocación de Mandato establece candados excesivos para la promoción, también es cierto que los consejeros del INE, con todo y su supuesta “ciudadanización” y con conocimiento de las complicaciones no hizo nada para evitarlos, por el contrario, como en el libro de Ezequiel del Antiguo Testamento, ha empuñado la espada justiciera haciendo que los justos paguen, es decir, aquellos que han actuado en defensa de la democracia.

Las medidas cautelares que ha impuesto contra aquellos funcionarios que han hecho lo que el INE ha omitido (informar sobre la consulta), es excesivo y a todas luces arbitrario, pues castiga a quienes promueven este derecho y no dice nada sobre aquellos que desalientan la consulta y que llaman a no votar desde altas investiduras; me refiero a diputadas y diputados de oposición, y alguno que otro u otra gobernadora.

“Aunque se enoje el INE”, coincidieron la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum y el alcalde de Ciudad Juárez, Cruz Pérez Cuéllar al hacer un recordatorio sobre la consulta. Y como reza Ezequiel 21:9, el INE afila y pule su espada para descalificar y sancionar el llamado responsable de gobernantes cuyo “gran pecado” ha sido incentivar la participación ciudadana; sin embargo, en la elección constitucional como la ocurrida aquí en Chihuahua recientemente, el árbitro electoral se hizo de la vista gorda cuando funcionarios panistas emplearon sus redes sociales para anunciar gráficamente su voto y exigían a sus subalternos a hacer lo mismo. De igual manera, guardó un silencio cómplice ante la intromisión inmoral y sin recato de la jerarquía católica durante el proceso.

Pero la receta que se repite es la especialidad de la casa: la tramposa ubicación de las casillas. Desde hace unas semanas he coincidido en reuniones de trabajo sobre seguridad con el vocal ejecutivo del INE en el estado, quienes hemos denunciado desde hace mucho tiempo los criterios de división distrital para favorecer a la derecha y una distribución de las casillas que inhiben el voto popular en las secciones electorales donde hay preferencia para Morena. En serio nos hemos quedado muy cortos cuando escuchamos los argumentos del INE; es asombroso cómo la autoridad electoral, argumentando la falta de recursos, ha planificado la ubicación de las ya de por sí escasas casillas para evitar que la población participe; tan solo estimado lector, le doy un dato: En el Distrito federal más extenso (09) es donde se ubicarán menos casillas y en el más pequeño (06) es donde habrá más; a éste último hay que agregar las agravantes de premeditación, alevosía y ventaja, ya que es el distrito más panista y en el que recalcitrantemente se ha llamado a no votar en la consulta.

Le pongo otro ejemplo: Yepachi, una localidad del municipio de Temósachi y la entrada a Chihuahua desde Sonora, muy cerca a la cascada de Basaseachi en el municipio de Ocampo. Ahí no habrá casilla, la más cercana estará precisamente en Basaseachi, a unos 40 minutos, pero a los votantes de Yepachi los enlistaron para votar en la cabecera de su municipio a cuatro horas de camino porque el INE tuvo la “ocurrencia” de hacer una división municipal para distribuir las pocas casillas, desperdiciando toda la información territorial que se tiene dividida en secciones electorales. Esa fórmula es recurrente en todos los municipios y acentuada en los más pobres. Así se repite la historia del 2021: todas las cortesías para las secciones donde la ciudadanía tiene mejores condiciones y todas las obstrucciones para los que menos tienen.

“Es el mundo al revés”, lo dijo AMLO en el debate presidencial del 2012, y es así como ha actuado el árbitro electoral descalificando un ejercicio democrático que sienta las bases para que el Pueblo ejerza su soberanía, que se evite el abuso permanente del poder; “Si el Pueblo pone, que el Pueblo quite”. Un concepto muy difícil de entender para quienes han perdido sus privilegios al amparo del poder y que ahora mismo han emprendido una feroz campaña mediática apostándole a lo que mejor saben hacer, generar percepción para enmascarar la realidad. Una percepción artificial patrocinada por una elite económica conservadora que no tiene el menor conocimiento del territorio, con una falta de apego a lo popular, que utiliza algunos medios de comunicación mercenarios que juegan el papel de agoreros del desastre y que contradictoriamente rechazan el escrutinio popular. Ahora, con un elemento nuevo quieren confundir a la ciudadanía diciendo que la revocación es una intentona de ampliación de mandato. ¿En serio piensan que el Pueblo es tonto? Es claro no le entran a la consulta porque su millonaria campaña de percepción ha fracasado en el país y el apoyo a nuestro presidente no sólo se mantiene, sino que crece.

Le han apostado a hacer el vacío cuando hay antecedentes aquí en Chihuahua de que fue precisamente el PAN, en lejanos tiempos, ejemplo de lucha democrática (aunque no coincido en sus ideales) siendo gobernador Francisco Barrio, que impulsaron una Reforma para que se establecieran procesos plebiscitarios, de referéndum y de revocación de mandato; de ese tamaño ha sido el vuelco negativo de la otrora vocación democrática de Acción Nacional; y qué decir de la alianza con su verdugo el PRI… el síndrome de Estocolmo en toda su expresión.

Pero con todas las trabas y aunque el INE se enoje, el Pueblo de México saldrá a ratificar a nuestro presidente, Andrés Manuel López Obrador.

Juan Carlos Loera SQR
Juan Carlos Loera de la Rosa

Empresario y político defensor de la cuarta transformación.


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