El sueño de King

El 28 de agosto de 1963, Martin Luther King Jr. pronunció su discurso más famoso: «Yo tengo un sueño.»

En un momento decisivo del Movimiento por los Derechos Civiles, habló de un futuro en el cual la gente de piel negra y blanca pudiesen coexistir en armonía.

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Sus palabras resonaron desde las escalinatas del Monumento a Abraham Lincoln, el presidente de los Estados Unidos que abolió la esclavitud. Lincoln y King compartieron un destino común ante la Masonería.

Ambos habían manifestado el deseo de iniciarse en los misterios de la Orden y ambos no pudieron hacerlo al ser asesinados violentamente.

En el caso del reverendo, hijo y nieto de maestros masones, la Gran Logia Prince Hall de Georgia reparó el destino: su Gran Maestro, que como todos los grandes maestros tiene la facultad de conceder la dignidad masónica sin necesidad de proceder a la iniciación, le otorgó el título de Hermano, a título póstumo, en presencia de su viuda.

«El Oriente», el órgano informador de la Gran Logia de España; nos delita con las palabras de King, que nos hablan de un sueño de fraternidad humana. ¿Puede haber algo más masónico?

Disfrútalo.
SFU.
Sobre todo, mucha Salud, donde quiera que estén.


«Seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza.»
QH Martin Luther King Jr.

Yo tengo un sueño de que un día esta nación se elevará y vivirá el verdadero significado de su credo: «Creemos que estas verdades son evidentes: que todos los hombres son creados iguales».

Yo tengo el sueño de que un día en las coloradas colinas de Georgia los hijos de los ex esclavos y los hijos de los ex propietarios de esclavos serán capaces de sentarse juntos en la mesa de la hermandad.

Yo tengo el sueño de que un día incluso el estado de Mississippi, un estado desierto, sofocado por el calor de la injusticia y la opresión, será transformado en un oasis de libertad y justicia.

Yo tengo el sueño de que mis cuatro hijos pequeños vivirán un día en una nación donde no serán juzgados por el color de su piel sino por el contenido de su carácter. ¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día, allá en Alabama, con sus racistas despiadados, con un gobernador cuyos labios gotean con las palabras de la interposición y la anulación; un día allí mismo en Alabama, pequeños niños negros y pequeñas niñas negras serán capaces de unir sus manos con pequeños niños blancos y niñas blancas como hermanos y hermanas.

¡Yo tengo un sueño hoy!

Yo tengo el sueño de que un día cada valle será exaltado, cada colina y montaña será bajada, los sitios escarpados serán aplanados y los sitios sinuosos serán enderezados, y que la gloria del Señor será revelada y toda la carne la verá al unísono.

Esta es nuestra esperanza. Esta es la fe con la que regresaré al sur. Con esta fe seremos capaces de esculpir en la montaña de la desesperación una piedra de esperanza. Con esta fe seremos capaces de transformar las discordancias de nuestra nación en una hermosa sinfonía de hermandad.

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La Cantera

La Cantera. Es un espacio de difusión pública sobre el librepensamiento, las buenas costumbres y para la preservación del pensamiento masónico moderno, bien sea masonería simbólica o filosófica; escocesa, yorkina o mexicana; o la obra filantrópica de Shriners o de Widow Sons; todo en este lugar.

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