Justicia hídrica: La ciencia y tecnología por encima de intereses políticos

A propósito de la Primera Cumbre Binacional del Agua que recientemente se llevó a cabo en Ciudad Juárez, es preciso resaltar que la disponibilidad cuantitativa y cualitativa del agua está en el centro de la Cuarta Transformación como respuesta a los retos más apremiantes que enfrenta nuestro país.

Incluso por encima de la salud pública, el tema del agua ocupa el PRIMER LUGAR dentro de los diez Programas Nacionales Estratégicos de Conacyt (Pronaces), que son los que organizan los esfuerzos de investigación, atención y solución urgente, profunda e integral a problemáticas nacionales concretas.

Atendiendo la visión internacional de los objetivos de desarrollo sostenibles planteados por la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en su agenda 2030, en donde nuestra propuesta como gobierno a la letra plantea:

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“Conocimiento y gestión de cuencas del ciclo socio-natural del agua, por el bien común y la justicia socio-ambiental”

Sólo como ejemplos particulares de esta aseveración, el Gobierno Federal ha invertido a la fecha miles de millones de pesos en diversos proyectos importantes para la seguridad hídrica: ejemplo de ello es la rehabilitación y construcción de nueva infraestructura hidroagrícola, en donde se han reestructurado y construido nuevos distritos de riego para garantizar en un futuro inmediato, la sustentabilidad alimentaria, la generación de energía y la conservación del agua.

También está renovando el equipamiento para la generación de electricidad en las hidroeléctricas del país, atendiendo lo que la Comisión Económica Para América Latina (CEPAL), un organismo dependiente de la ONU, identifica como el nexo “agua-energía-alimentación”.

En el caso de Chihuahua resalta nuestra emblemática presa LA BOQUILLA, ubicada en el cauce del Río Conchos, en el Municipio de San Francisco de Conchos, que será actualizada con turbinas fabricadas con tecnología canadiense de última generación.

En lo que se refiere a esta Cumbre Binacional y sus diagnósticos, México tiene estructurados los consejos representados por los diversos actores sociales, a través de los organismos de cuenca que administra la Conagua, operadores que se encargan de la socialización de estrategias que se plantean democráticamente, para lograr la sustentabilidad hídrica en el país.

En cuanto a los acuíferos sobre explotados, el Gobierno del presidente López Obrador reconoce que este es un importante y estratégico tema que no debe estar fuera de nuestras agendas y tiene que mantenerse como de alta prioridad, mejorando el control administrativo en materia de gobernanza del agua, cuidando no detener el desarrollo de las comunidades.

En materia social se ha reactivado la economía familiar de campesinas y campesinos más vulnerables, a través del programa “SEMBRANDO VIDA”, reconocido además, como una de las acciones de reforestación mas importantes del mundo y que a través del uso de fertilizantes orgánicos busca impactar en la recuperación de nuestro medio ambiente.

Sobre el acceso al agua potable y saneamiento como derecho humano, el Gobierno de México tiene agendada una serie de proyectos para la protección ambiental y el derecho de acceso al agua potable en calidad y en cantidad. Por ejemplo, la recuperación del parque ecológico del Lago de Texcoco, uno de los proyectos ecológicos mas importantes del mundo; también, las estrategias del programa Agua Saludable para La Laguna, así como importantes inversiones programadas, para la sanidad del agua en la Frontera Norte.

En referente a la agenda hídrica binacional, nuestro gobierno ha privilegiado la necesidad de contar con una representación de alto nivel técnico, bajo el precepto de equidad de género; en este sentido, nuestra representación diplomática en los temas del agua está en buenas manos para atender dicha agenda.

México siempre ha sido un ejemplo internacional en lo que se refiere a los acuerdos bilaterales en cuanto a la gobernanza del agua.

El Tratado de Aguas de 1944 es una estrategia de administración binacional para la seguridad hídrica en las cuencas transfronterizas. En este sentido, mantener la vigencia de dicho Tratado es de suma relevancia porque al final de cuentas representa mayores beneficios para México.

Sin embargo, no debemos olvidar que es Chihuahua uno de los estados más importantes que abonan al cumplimiento de dicho Tratado con las aportaciones que se hacen desde la cuenca del Río Conchos.

Tampoco debemos olvidar que no se ha hecho justicia a los usuarios de dicha cuenca, pues no hemos reconocido su sacrificio para el cumplimiento de un acuerdo bilateral, que en la actualidad representa un reto enorme en la gobernanza del agua.

Prueba palpable de esto son los lamentables hechos acontecidos en el 2020, los que no deben repetirse, cuando al estar a punto de cerrar el ciclo 35 del Tratado con un significativo déficit en las entregas acordadas, se tensaron los ánimos y la inconformidad, situación que fue ventajosamente usada por actores políticos como una herramienta estratégica para sus fines electorales; sacrificando y poniendo en riesgo a la comunidad de usuarios con resultados lamentables.

El Gobierno de México, y en particular un servidor, reconocemos que se deben atender las demandas de los agricultores usuarios de la cuenca y se debe hacer justicia por este sacrificio que se impone a Chihuahua para el cumplimiento del Tratado, promoviendo programas y estrategias que apoyen a la sociedad local con inversiones necesarias que mejoren el uso del agua y la calidad de vida de las y los agricultores y jornales más vulnerables.

Dentro de las acciones de cooperación binacional, lo más importante, como lo ha dicho nuestro presidente López Obrador, “es el respeto a nuestras soberanías”.

Y el tema del agua, no es asunto menor.

Para México es de ALTA PRIORIDAD atender la cooperación binacional, siguiendo atentos la recomendación que en su conjunto plantean organismos civiles y la sociedad binacional.

Estamos pues, en buenas manos diplomáticas que tienen la virtud del conocimiento técnico, del tacto delicado y estratégico, y de la sensibilidad necesaria para llevar siempre a buen puerto nuestras relaciones bilaterales, bajo una visión central de futuro en beneficio de ambas naciones.

Debemos apostar a que antes de cualquier interés político y particular se privilegie la objetividad que da la ciencia y tecnología en beneficio de una sociedad que sólo demanda justicia hídrica.

Juan Carlos Loera SQR
Juan Carlos Loera de la Rosa

Empresario y político defensor de la cuarta transformación.


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