Los Residuos de la Agro-Industria: De un Problema a un Beneficio a la Salud

La agricultura y la industria contribuyen de manera significativa al desarrollo económico, sin embargo, conllevan ciertos efectos negativos para el medio ambiente, creando efectos adversos y procesos de contaminación ambiental. Por ejemplo, como consecuencia de la actividad agroindustrial, en todos los países, incluyendo México, se produce una gran cantidad, del orden de millones de toneladas anuales, de subproductos orgánicos agroindustriales resultantes de diversas actividades en este sector, dando origen a problemas de acumulación en el medio ambiente.

En este sentido, se ha reportado que estos subproductos agroindustriales son fuentes de compuestos bioactivos, los cuales pueden ser obtenidos a través de sus extractos naturales. Estos subproductos de bajo valor agregado poseen en su composición mezclas de fibras, polifenoles, pigmentos, alcaloides, vitaminas y otros componentes minoritarios, que los convierten en fuentes ideales con potencial aplicación no solo en la industria alimentaria si no también en la industria farmacéutica.

Un aspecto importante de destacar es que ya se está investigando las propiedades de diversos subproductos agroindustriales. Por ejemplo, los extractos de semilla de uva han mostrado propiedades antioxidantes y efectos contra de la obesidad. Además, se ha demostrado su capacidad antioxidante al ser aplicados a diversos alimentos tales como tomate, salchichas, carnes crudas y cocidas y productos de aves de corral. Otros subproductos estudiados son los derivados de olivo que muestran protección antioxidante en carne de cerdo y como fortificador en leche. También se han desarrollado investigaciones en subproductos del camarón, especificamente el quitosano que se extrae del caparazon.

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Otro de los subproductos que han llamado también el interés en los últimos años son los derivados de la cosecha del tomate debido a que este cultivo bajo condiciones protegidas (invernaderos) se ha incrementado notablemente en México, ya que esta tecnología permite su producción todo el año y la cercanía con Estados Unidos de América ofrece una excelente oportunidad de comercialización.

Por esta razón, México ocupa el primer lugar de exportación de tomate hacía Norteamérica, pero los residuos de esta cosecha son por el orden de 14.4 millones de toneladas al año. Lo anterior se ve reflejado en un problema ambiental en nuestro país.

Por lo anterior, en los últimos 6 años se han incrementado las investigaciones concernientes a la búsqueda del uso de este subproducto, por ejemplo, ya se ha reportado que las hojas de tomate poseen propiedades benéficas a la salud; en el 2016 un equipo de científicos de Portugal reportó que las hojas poseen sustancias enzimáticas que inhiben el Alzheimer y la Diabetes Mellitus, ese mismo año otro equipo de Koreanos, analizó la composición química de los subproductos específicamente las hojas, asi mismo, este año otro equipo de Tunez demostraron que el licopeno y sustancias fenólicas presentes en este subproducto inhiben la oxidación de alimentos como la mantequilla.

Por su parte aquí en México en nuestro equipo de trabajo hemos encontrado que las hojas poseen propiedades antioxidantes, además poseen propiedades antimicrobianas eliminando bacterias que ocasionan diarreas sanguinolentas, adicionalmente también hemos descubierto que las sustancias fenolicas de estos subproductos pueden eliminar virus que ocasionan enfermedades estomacales similares al rotavirus.

En este sentido, vemos que las investigaciones biotecnológicas para aprovechar estos subproductos aumentan y sobre todo buscan valores agregados para obtener algún beneficio hacia la salud humana. En la actualidad ya existen formulados dermatológicos de licopeno, el cual se extrae del tomate y en un futuro próximo tendremos nuevos productos farmacológicos y nutricionales, que sean preparados, a partir de sustancias detectadas no solo de los subproductos del tomate, si no también de otros subproductos que puedan ser aprovechados.

Norma Patricia Silva Beltran
Norma Patricia Silva Beltrán
Catedrático del Departamento de Ciencias de la Salud en Universidad de Sonora

Ingeniero en Biotecnología con maestría en Ciencias Ambientales y Doctorado en Ciencias con especialización en Biotecnología.
Actualmente catedrático del Departamento de Ciencias de la Salud en la Universidad Sonora.
Miembro de la academia Atención Integral de la Salud y responsable de proyectos de Investigación en la línea Biomédica.
Miembro vigente del Sistema Nacional de Investigadores.


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