Hay quienes piensan que recuperar un Centro Histórico consiste únicamente en reparar calles, iluminar plazas o restaurar edificios. Todo eso es indispensable, pero la verdadera transformación ocurre cuando una ciudad vuelve a sentirse orgullosa de sus espacios públicos.
Por eso la revelación del mural dedicado a Denzel García representa mucho más que una obra de arte urbano. Es un símbolo de identidad, de pertenencia y de la ciudad que queremos seguir construyendo.
Denzel nació lejos de Ciudad Juárez, pero llegó a esta frontera con apenas 13 años para integrarse a las fuerzas básicas de los Bravos. Aquí se formó como futbolista, aquí creció y aquí ha defendido con orgullo los colores de nuestro equipo. Por eso podemos decir que ya es juarense. Porque esta ciudad también adopta a quienes la abrazan, la representan y ponen en alto su nombre.
Este mural nació gracias a la iniciativa y gestión de la porra EK, un grupo de aficionados que decidió demostrar que el amor por un equipo también puede traducirse en acciones que embellecen la ciudad. Ese compromiso merece ser reconocido, porque las mejores transformaciones ocurren cuando la sociedad participa y encuentra instituciones dispuestas a construir en conjunto.
Desde la Dirección del Centro Histórico creemos precisamente en eso: en abrir espacios para que las buenas ideas se conviertan en proyectos que fortalezcan nuestra identidad.
Cada intervención que impulsamos tiene un propósito. No buscamos llenar muros de pintura; buscamos llenar de significado los espacios públicos. Queremos que cada visitante encuentre motivos para recorrer nuestras calles, que cada familia vuelva a disfrutar del Centro y que cada juarense descubra que este lugar puede convertirse nuevamente en un punto de orgullo para todos.
El deporte y el arte tienen algo en común: despiertan emociones que trascienden generaciones. Un gol puede unir a miles de personas. Un mural puede permanecer durante décadas recordándonos quiénes somos y qué valores compartimos. Cuando ambas expresiones se encuentran, dejan de ser únicamente entretenimiento o decoración; se convierten en patrimonio de la ciudad.
Estoy convencida de que el Centro Histórico debe contar historias. Historias de nuestra cultura, de nuestros artistas, de nuestros deportistas y de las personas que han contribuido a escribir la identidad de Ciudad Juárez. Ese es el camino que hemos decidido seguir: hacer del espacio público un lugar vivo, dinámico y cercano a la gente.
Recuperar el Centro Histórico no significa regresar al pasado. Significa construir un futuro donde la cultura, el deporte, el turismo, el comercio y la convivencia encuentren un mismo punto de encuentro. Un Centro Histórico que no solo sea el corazón geográfico de la ciudad, sino también el corazón emocional de quienes vivimos aquí.
Por eso quiero hacer una invitación muy sencilla: vengan a conocer este mural. Caminen por el Centro Histórico, recorran sus calles, visiten sus negocios, disfruten sus plazas y descubran todo lo que está ocurriendo en este espacio que poco a poco sigue renovándose.
Cada persona que visita el Centro contribuye a mantenerlo vivo. Cada proyecto que se suma fortalece nuestra identidad. Y cada historia que decidimos contar en sus muros nos recuerda que las ciudades también pueden inspirar.
Como Directora del Centro Histórico tengo claro que nuestro trabajo no termina con la inauguración de una obra. Al contrario, ahí comienza el verdadero reto: seguir construyendo espacios que unan a la comunidad, que generen orgullo y que hagan que más personas vuelvan a mirar hacia el corazón de Ciudad Juárez.
Porque una ciudad con identidad es una ciudad con futuro. Y ese futuro también se construye, un mural a la vez.

Daniela González Lara
Abogada y Dra. en Administración Pública, especializada en litigio, educación y asesoría legislativa. Experiencia como Directora de Educación y Coordinadora Jurídica en gobierno municipal
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