La semana que iniciamos será definitoria para México en muchos sentidos, pues podremos empezar a ver si, como se dice en el argot futbolero, “la rompemos”, o como diría Enrique “El Perro” Bermúdez, “la teníamos, era nuestra, pero la dejamos ir”. Esto, debido a que, en el aspecto comercial, con la extinción de junio se vence el plazo fatal en que el Secretario Marcelo Ebrard estimó, desde enero del presente año, que se habría de definir la renegociación del TMEC, sin embargo, tomando en cuenta el endurecimiento de la parte estadounidense, si se llegase a actualizar el escenario poco probable de una no reedición, nos enteraríamos de esa tendencia en estos días, y tendríamos que replantear nuestra política comercial además de salvar los impactos económicos de dicha catástrofe.
Asimismo, en el aspecto esencialmente económico,apenas la semana pasada se había anunciado con optimismo la consecución de un Memorandúm de Entendimiento (ME), auspiciado por Pakistán, entre Estados Unidos de América e Irán para una suspensión de las hostilidades que serviría para vencer los problemas del conflicto armado y construir condiciones para un eventual acuerdo de paz. Al respecto el Centro de Estudios Internacionales “Gilberto Bosques”apenas el 22 de junio había emitido un documento donde se detallaban las condiciones que se establecerían a partir del ME.
La pausa nos permitió hacer un recuento de los daños derivados del conflicto y los mínimos aceptables para la paz. Este ME era la posibilidad de brindar estabilidad a los precios del petróleo, intentar contener la inflación generalizada, reestablecer la disponibilidad de insumos como fertilizantes en África, o gas avión en Europa, que Estados Unidos suspendiera el uso de sus reservas petroleras de emergencia, que hoy parecen reportar niveles de 1983 “cuando se comenzaban a integrar” y parar las afectaciones en cadenas de suministros de Asia y América.
Desafortunadamente, este fin de semana se reiniciaron las hostilidades y todo parece indicar que en los próximos días podría abandonarse definitivamente este efímero intento de paz, con lo que es altamente probable que empecemos a resentir, con mayor intensidad, las repercusiones del problema de inflación y demanda de combustibles que tienenlos EEUU. Es decir, ya que se han roto, por vigesimoquinta vez, las negociaciones con Irán, para terminar los escenarios de guerra en el estrecho de Ormuz vuelven a volatilizar los indicadores económicos de todo el mundo.
Adicionando a todo lo anterior, también esta semana se verificará la posibilidad de salir de la Copa Mundial de FIFA, ante un eventual revés de nuestra Selección contra el equipo nacional de Ecuador, y también esta misma semana es posible que se incrementen las tensiones entre los gobiernos de México y los Estados Unidos, en el sentido de cooperar en materia de combate a la delincuencia, derivado de un reportaje del New York Times que han dado resonancia diversos medios de comunicación en nuestro país y en el que se afirma que la Casa Blanca incrementará la presión por obtener a 8 actores políticos que posiblemente ya se han quedado sin visa, y son requeridos por la justicia de nuestro vecino del norte.
A pesar de las complejidades de los problemas que enfrentamos, hay que orientar pensamientos y vibras para que la gestión de los peores escenarios que pueda presentarnos la semana que comienza sean amortiguados. En este sentido, quizá por la frivolidad o la evasión de la realidad pueda darle a nuestro país un placebo que no empeore el margen de maniobra de la presidenta de la república para los problemas realmente importantes. Esto es que el equipo tricolor logre avanzar a donde siempre hemos llegado, venciendo a Ecuador, pero regalando esa victoria con la esperanza y sentido de unidad que vamos a necesitar, a partir de cualquier escenario que nos deparen los otros problemas que desde hoy veremos evolucionar.

Raen Sánchez Torres
Politólogo e internacionalista, cuenta con una maestría en Estudios Internacionales por el ITESM y un doctorado en Ciencias Políticas y Sociales por la FCPyS de la UNAM, además de 16 diplomados, seminarios, cursos y talleres especializados en Seguridad Nacional, Seguridad Pública e Inteligencia, impartidos por instancias como la UNAM, ITAM, UDLAP, Policía Nacional Francesa, Real Policía Montada de Canadá, y el Departamento de Justicia de los EEUU.
Profesionalmente se ha desempeñado en el sector público como analista del fenómeno delictivo en el ámbito internacional, el desarrollo de instituciones de seguridad pública, y desde hace más de 10 años como asesor parlamentario tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión. Como académico, desde 2015 ha sido profesor en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM.
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