El lenguaje que usamos todos los días no es inocente: influye en cómo vemos a las personas y en el respeto que les damos. Los diminutivos —como “-ito” o “-ita”— son parte natural del español.
Pueden expresar cariño o cercanía, pero también pueden cambiar completamente el sentido de lo que decimos si no se usan con cuidado.
De acuerdo con la Real Academia Española, los diminutivos no solo indican tamaño pequeño, también pueden transmitir emociones o actitudes. El problema aparece cuando, en lugar de acercar, terminan restando importancia o haciendo ver a alguien “menos”. Por ejemplo, decir “ahorita”, “problemita” o “jefecito” puede sonar inofensivo, pero en ciertos contextos puede minimizar situaciones o disminuir la autoridad de una persona.
La forma en que decimos las cosas también importa. La lingüista Deborah Tannen explica que el lenguaje refleja relaciones de poder. Un diminutivo dicho con cierto tono puede sonar condescendiente, como si quien habla se colocara por encima del otro, aunque no sea esa la intención.
Un ejemplo reciente ocurrió cuando el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, se refirió como “meserita” a la ahora gobernadora interina de dicho Estado.
Más allá de la intención, la palabra generó críticas porque pareció minimizar su investidura. Esto demuestra que una sola expresión puede afectar la percepción de respeto hacia una persona, especialmente en espacios públicos.
En entornos de formación de liderazgo, como Toastmasters International, el uso del lenguaje es clave. Aunque no existe una prohibición directa sobre los diminutivos, sí se promueve una comunicación clara, firme y respetuosa. Usarlos en exceso puede debilitar el mensaje o restar autoridad al orador, lo cual se vuelve un obstáculo para quien busca influir o liderar.
La clave no es dejar de usar diminutivos, sino aprender a usarlos con conciencia. En contextos personales pueden funcionar bien, pero en espacios profesionales o de liderazgo es mejor optar por un lenguaje directo. Porque al final, lo que decimos —y cómo lo decimos— puede construir respeto… o disminuirlo sin que nos demos cuenta.

Mayra Machuca
Abogada, Activista, Columnista, Podcaster.
Especializada en análisis y asesoría jurídica, cuenta con experiencia administrativa y jurídica con habilidades destacadas en la resolución de problemas y coordinación de tareas. Experta toma de decisiones estratégicas. Activa en Toastmasters y Renace y Vive Mujer.


