Pues parece que ya se acomodaron las fichas.
Después de meses de encuestas, reuniones, declaraciones, fotografías, recorridos y uno que otro jaloneo interno, el escenario político de Chihuahua rumbo a 2027 empieza a tomar forma.
Cruz Pérez Cuéllar se quedó con la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional de Morena. Andrea Chávez, después de quedarse en el camino en la definición estatal, fue designada para encabezar esos mismos trabajos en Ciudad Juárez. Y del otro lado, Marco Bonilla se prepara para recibir formalmente su nombramiento como coordinador estatal del PAN.
Pero hay un detalle que me parece mucho más interesante que los propios nombramientos: todo está pasando alrededor de Juárez.
Y eso no es casualidad.
Morena tenía un problema que resolver después de la designación de Cruz. Andrea Chávez no era cualquier participante de la interna. Durante meses construyó estructura, recorrió el estado y generó un grupo político propio. Simplemente dejarla fuera del tablero hubiera significado correr el riesgo de llegar divididos a una elección en la que Morena sabe perfectamente que necesita todos sus votos.
La solución política apareció rápido: Cruz encabeza el proyecto estatal y Andrea recibe la coordinación en Ciudad Juárez.
En política podrá haber coincidencias, pero rara vez hay casualidades.
El acomodo permite que Cruz comience a construir su proyecto estatal mientras Andrea conserva una posición de enorme relevancia electoral en la ciudad con mayor población del estado.
Ahora vendrá la verdadera prueba: ver si este reparto de responsabilidades genera unidad o solamente una fotografía temporal.
Porque una cosa es salir a decir que todos están unidos y otra muy diferente es lograr que las estructuras, operadores y grupos que durante meses estuvieron enfrentados terminen trabajando verdaderamente juntos.
Eso lo vamos a ver muy pronto.
Y mientras Morena acomoda la casa, el PAN decidió mandar un mensaje todavía más interesante.
Marco Bonilla recibirá formalmente su nombramiento como coordinador estatal del PAN en Ciudad Juárez.
No en Chihuahua capital.
En Juárez.
El mensaje político es bastante evidente: si Marco quiere competir realmente por la gubernatura, necesita entrar con fuerza en territorio juarense.
El PAN sabe que no puede construir una ruta competitiva hacia Palacio de Gobierno solamente con Chihuahua capital y los municipios donde tradicionalmente ha tenido fortaleza. Necesita crecer en la frontera y reducir la diferencia que Morena ha construido durante los últimos procesos electorales.
Por eso me parece interesante que el arranque político de Marco tenga como escenario precisamente esta ciudad.
Los tres movimientos terminan encontrándose en el mismo lugar.
Cruz necesita conservar Juárez mientras recorre el estado.
Andrea necesita demostrar que puede mantener y movilizar el capital político que construyó durante su búsqueda por la candidatura estatal.
Y Marco necesita demostrar que el PAN puede volver a ser competitivo en una ciudad en la que tiene mucho terreno por recuperar.
Así que, aunque durante meses pensamos que la elección de 2027 sería solamente una pelea entre nombres, poco a poco estamos viendo que también será una batalla territorial.
Y el territorio más importante probablemente será Ciudad Juárez.
Aquí se puede construir una ventaja difícil de remontar o se puede perder una elección antes de llegar a la capital.
Por eso todos vienen.
Por eso todos hablan de Juárez.
Y por eso de pronto todos parecen descubrir los problemas que quienes vivimos aquí vemos todos los días.
Las calles, el drenaje, la seguridad, las escuelas, la movilidad, el transporte, el crecimiento desordenado y las colonias que durante años han pedido atención seguramente comenzarán a aparecer cada vez más en discursos, recorridos y fotografías.
Bienvenidos sean.
Pero también hay que decirlo: Juárez no necesita únicamente que vengan a pedir votos.
Necesitamos que vengan a resolver problemas.
Porque si algo debería cambiar rumbo a 2027 es precisamente la relación que históricamente ha existido entre nuestra ciudad y quienes buscan gobernar Chihuahua.
Juárez no puede seguir siendo solamente la gran bolsa de votos que todos necesitan para ganar una elección y después convertirse nuevamente en la ciudad a la que se le pide paciencia.
Ahí estará también el reto para quienes pretendan gobernar el estado.
Cruz tendrá que demostrar qué propone para Chihuahua más allá de su administración en Juárez.
Marco tendrá que convencer a los juarenses de que su proyecto no termina en la capital.
Y Andrea tendrá una oportunidad muy importante para demostrar qué puede construir políticamente desde la frontera después de una interna que durante meses la colocó en la pelea estatal.
Todavía falta mucho.
Vendrán alianzas, negociaciones, candidaturas municipales, diputaciones, sindicaturas, regidurías y seguramente muchos otros acomodos.
Pero las primeras piezas importantes ya están sobre el tablero.
Cruz en la coordinación estatal de la 4T.
Andrea encabezando los trabajos de Morena en Juárez.
Marco Bonilla arrancando su nueva etapa política precisamente desde esta frontera.
Así que si alguien todavía tenía duda de dónde comenzará verdaderamente la elección de Chihuahua en 2027, creo que la respuesta ya está bastante clara.
Todos los caminos llevan a Juárez.
Y esta vez, Juárez deberá asegurarse de que quien quiera sus votos también venga dispuesto a ganárselos.

Alvin Álvarez Calderón
Político y abogado chihuahuense con experiencia legislativa y empresarial. Exsubdelegado de PROFECO, ex dirigente del PVEM en Ciudad Juárez y cofundador de Capital and Legal. Consejero en el sector industrial y financiero, promueve desarrollo sostenible e inclusión social.
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