El debate sobre la posesión y portación de armas ha cobrado auge en los últimos días a raíz de los recientes tiroteos en los Estados Unidos.

¿Se trata de un derecho humano, o una causa del conflicto?

“Si no hubiera estado armado ese loco, la tragedia no hubiera pasado”, dicen quienes se oponen a las armas. “El problema no son las armas, sino las personas” afirman los defensores.

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El tema en México es prácticamente inexistente y por muchos mexicanos es desconocido el hecho de que nuestra Constitución nos permite poseer armas en nuestros domicilios para nuestra seguridad y defensa legítima.

El estudio del arte sobre este aspecto se encuentra reducido y realmente no existe mucha información al respecto.

Por ello es necesario establecer comparaciones y hacer uso de los datos que tenemos respecto de nuestro vecino del norte y en sí del entorno global. Para una síntesis y una manera más sencilla de resumir el tema, plantearé los datos antecedidos por una serie de preguntas.

¿Armas es igual a violencia?

Realmente no, países con altas tasas de posesión y portación no necesariamente son los más violentos. Es decir, no hay correlación entre la tenencia de armas y la violencia. Véase Suecia, Austria, etc.

¿Quien usa armas es violento?

No necesariamente. Estudios afirman que quienes las usan responden más al sentido de proteger su vida y su patrimonio, más que delinquir. Existen países como los nórdicos, en los que las armas son usadas con motivos de cinegética, o países como el nuestro, que la portación tiene incluso un valor cultural para algunas actividades, como la de los charros (en serio, está en la ley jajaja).

¿Qué diferencia existe entre portación y posesión?

Portar quiere decir que la puedes llevar cargando contigo. Poseer es únicamente dentro del domicilio.

¿En México se puede portar o poseer armas?

Sí. el artículo 10 Constitucional nos permite hacer ambas cosas. Pero en el caso de la portación, existe un proceso muy riguroso y una serie de requisitos que la hacen prácticamente imposible.

¿Funcionaría la portación de armas para mitigar el delito?

Estudios realizados en cárceles de Estados Unidos arrojan que, según los presos que fueron entrevistados, cerca del 60% asegura que habría desistido de su ataque si hubiera sabido que su víctima estuviera armada.

El 80% aseguró que un delincuente inteligente se asegura antes de delinquir que su víctima no tenga armas.

Además hay evidencia de que en ciudades donde la gente antes no podía tener armas y posteriormente se flexibilizó la legislación, los delitos disminuyeron drásticamente. Gates y Kleck lo ilustran perfectamente en algunos de sus libros referentes a la posesión civil de armas.

¿Qué genera en la vida de las personas la presencia de armas?

Según un estudio realizado por John Lott, el 90% de las personas que en Estados Unidos poseen un arma de fuego, aseguran sentirse más seguras y tranquilas.

Si se flexibiliza en México la portación, ¿no generaría esto más violencia?

Las armas no convierten a las personas en delincuentes. Se debe analizar el tema desde un enfoque más integral, en el que causas como el ambiente familiar, social, económico y psicológico de las personas, las motiva a delinquir.

Como un dato: Nueva York es una de las ciudades dentro de EUA en las que la legislación sobre la portación de armas es muy estricta, y sus tasas de criminalidad son muy altas. Quien quiere delinquir lo hará con o sin la ley a su favor.

¿Por qué hacer uso de la portación en México?

Porque las instituciones encargadas de brindar seguridad y justicia están reprobadas en nuestro país. Porque el derecho a la vida viene acompañado del derecho a defenderla como sea. Porque los delincuentes ya se encuentran armados.

¿La seguridad no es exclusiva del Estado?

Sí, pero esto no contraviene o atenta contra el derecho de las personas a armarse. Es más bien una política complementaria. La legítima defensa está contemplada en nuestro Código Penal Federal y frente a ella no hay delito que se persiga.

¿Qué pensadores sostienen que esto sería buena idea?

Si ahondamos en la filosofía, encontraremos a personajes como Aristóteles o Platón que defendían el derecho de los ciudadanos a armarse para que ningún gobierno atentara contra ellos. John Loke defendía el asesinato de un ser humano por parte de una víctima si la vida de esta estuviese en peligro por aquella.

Las tasas delictivas en nuestro país han mostrado un aumento en los últimos años, es momento de revolucionar el pensamiento y tomar medidas más drásticas, alguien debe encabezar el esfuerzo y .. aventarse el tiro.

Hasta la próxima!

Luis Carlos Caniano
Luis Carlos Casiano
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Lic en Ciencia Política. Diplomado en Políticas Públicas y Prevención del Delito. Estudiante de Maestría en Administración Pública. Funcionario público municipal.


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