En tiempos de definiciones políticas y de debates públicos cada vez más intensos, vale la pena detenernos a reflexionar sobre una palabra que escuchamos con frecuencia, pero cuya profundidad muchas veces pasa desapercibida: el activismo.
Esta semana, en Voces y Visión, tuvimos la oportunidad de conversar con Verónica Corchado, una de las mujeres que, desde distintos espacios, ha contribuido a construir una agenda de derechos y participación ciudadana en Ciudad Juárez. Más allá de los cargos que ha desempeñado y de las causas que ha impulsado, la entrevista nos permitió conocer el origen de una convicción que ha marcado su vida.
Verónica nos compartió que su acercamiento al activismo no nació en las instituciones ni en la política formal, sino en el hogar. Creció observando a una madre que, de manera natural, entendía la importancia de involucrarse, de organizarse y de acompañar a quienes más lo necesitaban. Fue precisamente ese ejemplo cotidiano el que la condujo por un camino de participación social y compromiso con su comunidad.
Su historia nos recuerda que el activismo no siempre comienza con grandes discursos o movilizaciones multitudinarias. Muchas veces surge en la mesa familiar, en las conversaciones de todos los días y en la enseñanza silenciosa de quienes entienden que transformar la realidad exige empatía, trabajo y perseverancia.
En Chihuahua, y particularmente en Ciudad Juárez, hablar de activismo implica reconocer la labor de cientos de personas que han decidido involucrarse en temas tan diversos como los derechos de las mujeres, la cultura, la educación, el medio ambiente y la justicia social. Son voces que han contribuido a colocar problemas urgentes en la agenda pública y que han demostrado que la participación ciudadana es indispensable para fortalecer la democracia.
La conversación con Verónica Corchado también nos invita a reflexionar sobre el papel que desempeñan las nuevas generaciones. En una época en la que la política suele centrarse en candidaturas, encuestas y proyectos electorales, el activismo continúa siendo una herramienta fundamental para construir comunidad y exigir mejores condiciones de vida.
Quizá una de las lecciones más valiosas de esta entrevista sea entender que el activismo no es exclusivo de unos cuantos. Es, ante todo, una forma de asumir la responsabilidad que tenemos con nuestro entorno. Y, como en el caso de Verónica Corchado, muchas veces comienza con el ejemplo de quienes nos enseñan, desde casa, que involucrarse también es una manera de transformar el mundo.
Hoy, el activismo adopta múltiples formas: desde la organización comunitaria y la defensa de derechos, hasta la participación en espacios culturales, educativos o digitales. Muchos de nosotros ya hacemos activismo, quizá sin nombrarlo así, en nuestras acciones cotidianas, en la manera en que acompañamos, denunciamos o proponemos. Reconocerlo es fundamental, porque nos permite dimensionar el impacto de nuestra labor y fortalecer la convicción que nos impulsa a seguir trabajando. Al final, el activismo no solo transforma realidades externas, también nos transforma a nosotros, recordándonos que cada esfuerzo cuenta y que el cambio comienza, muchas veces, con la decisión de no permanecer indiferentes.

Nora Sevilla
Comunicadora y periodista experimentada, actualmente Jefa de Comunicación en Cd. Juárez del Instituto Estatal Electoral y Tesorera en la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez. Experta en marketing político y estrategias de relaciones públicas, con sólida carrera en medios de comunicación.
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