La presión de Trump y la disputa por la lealtad

Publicado el

Publicidad - LB2 -

Las elecciones de medio mandato en Estados Unidos pueden alterar el equilibrio político de Washington. Si los demócratas recuperan la Cámara de Representantes, Donald Trump enfrentaría mayor supervisión legislativa y más dificultades para impulsar su agenda. Al momento de escribir estas líneas, sin embargo, los resultados aún no están definidos. Y aun si pierde la Cámara, el Presidente no quedaría automáticamente despojado de su capacidad para presionar a México. Cambiaría el costo político de algunas decisiones; no necesariamente su voluntad ni todos sus instrumentos.

En las semanas previas a la elección, la presión estadounidense sobre México volvió a expresarse en exigencias de mayor participación en el combate a los cárteles. La discusión sobre posibles operaciones conjuntas y presencia de personal estadounidense en territorio mexicano puso sobre la mesa una tensión conocida: Washington reclama resultados y México defiende su soberanía. El resultado electoral podría modificar el tono y el margen político de Trump, pero no borraría el problema que alimenta esas demandas ni la asimetría entre ambos países.

- Publicidad - HP1

La cuestión de fondo está dentro de México. En muchas regiones, el Estado no compite únicamente con otros partidos por el respaldo ciudadano. También enfrenta organizaciones criminales que buscan arraigo y capacidad de control. Algunas distribuyen dinero, financian fiestas, reparan caminos o levantan escuelas e iglesias. Esas acciones pueden producir reconocimiento y gratitud, pero también cumplen una función política: acercan al grupo a la vida comunitaria y le ayudan a obtener información, colaboración y silencio.

No conviene confundir esa estrategia con una política social. Una ayuda pública otorgada conforme a la ley puede ser un derecho, financiado con recursos de todos. Se convierte en clientelismo cuando se asigna discrecionalmente para obtener respaldo político o se hace depender de la lealtad al gobernante. El grupo criminal opera en otra lógica: sus apoyos pueden estar ligados a obediencia, encubrimiento o temor, bajo la amenaza de la violencia. La semejanza está en el uso instrumental de los recursos; la diferencia, en el origen, las reglas y la coerción.

La entrega de dinero por parte del gobierno no es, por sí misma, “dar sin recibir nada”. La sociedad contribuye mediante impuestos y tiene derecho a exigir servicios, seguridad y oportunidades. El problema aparece cuando el apoyo sustituye a instituciones que deberían garantizar derechos o se presenta como favor personal del poder. Allí se debilita la ciudadanía: quien recibe deja de ser titular de un derecho y puede quedar convertido en cliente, agradecido o dependiente.

El crimen organizado aprovecha precisamente esas fracturas. Donde faltan seguridad, justicia y servicios confiables, una obra financiada por un grupo criminal puede parecer más tangible que la presencia distante del gobierno. Pero esa aparente generosidad no elimina el carácter depredador de la organización. Puede coexistir con extorsión, reclutamiento, control territorial y amenazas. La ayuda funciona entonces como una inversión de influencia: crea vínculos sociales que pueden facilitar la expansión criminal y dificultar la denuncia.

Si Trump pierde la Cámara Baja, su margen para sostener una presión política constante podría reducirse, sobre todo por el escrutinio legislativo y el debate interno. No debemos anticipar que la presión desaparecerá. La relación bilateral depende también de la seguridad fronteriza, el tráfico de drogas, las decisiones ejecutivas y los intereses de ambos gobiernos. México no puede confiar su estrategia a los resultados electorales de otro país.

La respuesta duradera está en recuperar presencia pública: policías confiables, fiscalías capaces, escuelas, caminos y servicios que no dependan del favor de un funcionario ni de la voluntad de un jefe criminal. La disputa decisiva no consiste en ver quién reparte más dinero.

Consiste en saber quién puede ofrecer seguridad y derechos sin cobrar obediencia a cambio. Si el Estado no responde esa pregunta, otros actores seguirán ocupando el espacio y reclamando lealtades que nunca les pertenecieron.

ADN Fernando Schutte
Fernando Schütte Elguero

Empresario inmobiliario, maestro, escritor, y activista en seguridad pública. Destacado en desarrollo de infraestructura y literatura.


Las opiniones expresadas por los columnistas en la sección Plumas, así como los comentarios de los lectores, son responsabilidad de quien los expresa y no reflejan, necesariamente, la opinión de esta casa editorial.


No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de adiario.mx para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.

Publicidad - LB3 -

ADN POLLS

00:08:15

Lanza ADN campaña «Por Raúl, déjatela… ¡barba!» para concientizar sobre el cáncer de próstata

En memoria de los periodistas Raúl Ruiz y Federico Solano, fallecidos este año por...
- Publicidad - (MR1)

Historias Recientes

Resuelto por México y EEUU: ¿Qué sigue en la disputa por la mina San Martín?”

"¡La disputa por la mina San Martín sigue en curso! EEUU y México se acusan mutuamente en audiencia por incumplimientos laborales. #TMEC #GrupoMéxico"

Lanzan convocatoria para enfermeras y enfermeros para trabajar en Alemania

Se cuenta con 60 vacantes; deberán postularse antes del día 2 de junio en...
- Publicidad - (MR2)

LAS PLUMAS DE ADN

- Publicidad - (MR3)

Más como esto