En la entrevista con César Diaz no solo conocí al funcionario pude ver la dimensión de un problema público. Durante mi conversación con César Díaz Gutiérrez, director de Ecología de Ciudad Juárez, confirmé que la campaña para prevenir la rickettsiosis no es solamente una estrategia contra la garrapata. Es una carrera contra el tiempo para evitar más muertes.
El funcionario expresó una preocupación que llamó mi atención pues detrás de cada acción de fumigación, de cada brigada y de cada campaña informativa existe un objetivo muy claro que es impedir que una familia más pierda a un ser querido por una enfermedad que puede prevenirse.
Lo más alarmante es que la rickettsiosis sigue cobrando vidas en Chihuahua. Cada temporada se reportan nuevos casos y, lamentablemente, también fallecimientos, principalmente de niñas y niños. La enfermedad avanza con rapidez; una atención médica tardía puede reducir considerablemente las posibilidades de sobrevivir. Por ello, me comento el Director de Ecología que los especialistas insisten en que reconocer los síntomas y acudir de inmediato a recibir tratamiento puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.
Mientras escuchaba la explicación, comprendí que la prevención no puede esperar a que aparezcan los primeros casos. Cuando una autoridad intensifica las acciones después de una tragedia, el verdadero reto es crear conciencia en la población.
Durante la entrevista conocimos acciones concretas que merecen destacarse. La Dirección de Ecología mantiene fumigaciones gratuitas en viviendas donde existe riesgo por presencia de garrapatas, una medida que elimina una barrera económica para muchas familias. También impulsa campañas permanentes para eliminar tiliches, mantener limpios los patios y promover el cuidado responsable de las mascotas, donde con frecuencia se aloja el vector que transmite la enfermedad.
Otro aspecto relevante es la construcción de alianzas con organismos empresariales como la CANACO. La prevención no puede depender exclusivamente del gobierno. Cuando empresas, comercios y organizaciones sociales participan difundiendo información y promoviendo medidas preventivas, el alcance de la estrategia se multiplica.
Esa coordinación habla de una visión que entiende que la salud pública es una responsabilidad compartida.
Sin embargo, también deja una reflexión para todos. La fumigación sirve, pero no sustituye la participación ciudadana.
De poco sirve intervenir un domicilio si semanas después vuelve a acumularse basura, escombro o si las mascotas no reciben atención veterinaria. La prevención comienza en casa.
Con frecuencia evaluamos a los gobiernos por los puentes que inauguran, las calles que pavimentan o las obras que transforman el paisaje urbano. Pero también habría que medirlos por las tragedias que logran evitar. Una muerte por rickettsiosis no representa solamente una estadística; es una familia marcada para siempre por una enfermedad que, con información, coordinación y acciones oportunas, puede prevenirse.
Gobernar también es prevenir. Significa invertir recursos antes de que ocurra la emergencia, construir alianzas antes de que aumenten los contagios y generar conciencia antes de que la enfermedad vuelva a ocupar los titulares.
CUando una política pública logra salvar una vida, quizá no produzca aplausos ni grandes ceremonias, pero alcanza el resultado más importante que puede ofrecer cualquier gobierno: proteger a su gente.

Nora Sevilla
Comunicadora y periodista experimentada, actualmente Jefa de Comunicación en Cd. Juárez del Instituto Estatal Electoral y Tesorera en la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez. Experta en marketing político y estrategias de relaciones públicas, con sólida carrera en medios de comunicación.
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