Gen Z: Las estancias infantiles y el fin del estado subrogado

Hace algunos años recuerdo que una persona que llevaba tiempo en la política partidista y en las asociaciones civiles me susurró con un tono, entre ambicioso y cínico, que: «si le sabes mover a la procuración de fondos federales, ya la hiciste para vivir de eso».

Y no era para menos, en México una buena parte de la sociedad civil de pose y cocktail (bien llamada “fifí”) vio en la procuración de fondos públicos una puerta para hacer política «apartidista» desde donde criticar al Estado, pero viviendo de igual manera de sus recursos, a través de una Asociación Civil que les diera las credenciales para «ayudar a la comunidad» con pesos y centavos de esa misma gente.

Un sincretismo entre “la cultura emprendedora” de las clases medias altas y el discurso buena ondita de «somos puros y apartidistas» en tanto que no nos embarramos en el “fango de la política tradicional”. Sin embargo, ese discurso esconde tras de sí todo un modelo de desmantelamiento del Estado a través de la subrogación de funciones esenciales para una nación soberana, promovidos por el FMI-BM-BID al debilitar al Estado para inducir la privatización de los servicios públicos: las estancias infantiles no fueron las excepción, ya que estas eran vistas bajo modelos empresariales muy lucrativos que daban paso a innumerables casos de corrupción.

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Este modelo de Estado subrogado en el que los derechos sociales (salud, vivienda, educación) resguardados en la constitución como obligaciones directas del Estado, fueron vaciadas del mismo para llenarlas en la sociedad civil que, con el fin de satisfacerlas, obtenía recursos federales para cumplir con esas responsabilidades. El momento más álgido de este modelo estatal se vivió en el calderonismo donde nos tocó ver episodios tan terribles como el de los 49 infantes calcinados en la subrogada guardería ABC, relacionada a negocios personales vinculados a la familia en el poder.

Con la llegada de la Cuarta Transformación tras un poderoso bono democrático, el actual Gobierno Federal transformó el modelo de estancias infantiles subrogadas para destinar esos recursos a apoyos directos a padres y madres para que sean quienes decidan de qué manera apoyar a sus hijos con ese dinero, y evitar los censos inflados o fantasma de algunas estancias. Así, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó que entregarían mil 600 pesos bimestrales a los padres para que inscriban a sus hijos en estancias infantiles, a fin de frenar la corrupción en dichos centros.

Lo anterior motivado por la necesidad de transformar el modelo estatal del viejo régimen hacia uno en donde el Estado recupere la rectoría de sus obligaciones sociales y, por la corrupción que este modelo de subrogación propició además de los resultados del censo del programa de estancias infantiles, donde la Secretaría del Bienestar informó que, del universo de 310 mil 617 menores registrados en el padrón, 31.2 por ciento no fue localizado y se debe a distintas irregularidades detectadas.

Entre ellas, se tomó en cuenta lo dicho por la Auditoría de Desempeño de la Cuenta Pública 2017 con la información que dispuso la Secretaría (la desaparecida Sedesol), en la que “no fue posible valorar en qué medida, con la prestación del servicio de cuidado infantil, efectivamente se logró el acceso y permanencia laboral o escolar de los beneficiarios, y a proteger su bienestar socioeconómico”.

Asimismo se tomó en consideración que ya son alrededor de 300 mil niños los inscritos en las estancias. Se encontró que hay informes adulterados que no son todos los casos, los niños que se registran y otro tipo de irregularidades […] La decisión es entregar a los papás de los niños el apoyo, se les van a entregar mil 600 pesos cada dos meses por niño”, dio a conocer el Presidente López Obrador durante su conferencia mañanera.

Por su parte, la Subsecretaria Ariadna Montiel Reyes señaló que con la reducción de la burocracia y el retiro de insumos a organizaciones sociales que asumen esa responsabilidad, ahorrarían 320 millones de pesos.

La Subsecretaria señaló “hay un catálogo de motivos por los cuales no fueron localizados e incorporados al padrón, principalmente, porque los domicilios son inexistentes; 93 mil madres, padres o tutores no pudieron ser verificados”.

En otras palabras: niños fantasma, que no existían, y que los dueños de las estancias (en muchos casos, pocas personas con muchas guarderías a su cargo) inventaban para cobrar el apoyo federal, cuando no lo hacía directamente el enlace de gobierno federal en los estados: un negociazo sin verificación y bajo el noble argumento de apoyar a la niñez.

De esta manera, el Programa de Apoyo para el Bienestar de Niñas y Niños de Madres Trabajadoras beneficiará a 213 mil 437 menores de cuatro años con apoyos bimestrales de mil 600 pesos; no obstante, de ese universo, 3 mil 372 niños y niñas con discapacidad recibirán de manera directa 3 mil 600 pesos.

Bajo este panorama, podemos aseverar que si bien la alternativa puede generar incertidumbre, es necesario poner orden, y el Presidente materializa así la impugnación al relato neoliberal que comenzó a edificarse en la década de 1970, cuando autores como Nozick, Buchanan o Friedman imputaron la crisis de las democracias a la “sobrecarga” de demandas al Estado. Se da un paso más en la eliminación del neoconservadurismo contra el Estado de Bienestar, dirigido por gente que odiaba al Estado, pero que no sabía hacer negocios sin saquearlo. Es hora de priorizar a la niñez y dejar de usar el dinero de todos para enriquecer a unas cuantas familias aferradas al poder político, económico y mediático.

Es lo justo.

Es lo necesario.

Fernando Chacon
Fernando Chacon
MORENA

Desde los 17 años ha escrito en diferentes medios en México y Estados Unidos, como El Diario o San Diego Red.

Actualmente es asesor parlamentario en el Senado de la República y ha participado como analista político en W Radio con Loret de Mola, NTN24 en televisión colombiana, Nación 321 y El Francotirador con Nacho Lozano.


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