CARTAPACIO | Ni buenas que parezcan malas…

Mi abuelita, que en paz reposa allá con el creador, decía: «no hagas cosas buenas que parezcan malas, ni malas que parezcan buenas».

Hoy lo traigo a colación, para desmigajar un poco el berenjenal en el que se encuentra implicado el presidente Andrés Manuel López Obrador, como consecuencia de echarle el caballo encima a los medios «conservadores» que lo critican, y peor aún, a los periodistas machuchones otrora intocables y corruptos, privilegiados por las prácticas protervas del sistema político mexicano.

Como todos hemos podido observar, el presidente López Obrador, no es un ciudadano impoluto.

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Su discurso contra la corrupción, y sus acciones para desterrarla, lo exponen al escrutinio popular, pero más profundamente a la investigación perniciosa de sus adversarios y detractores.

Imposible salir bien librado en una reyerta callejera.

La corrupción es un mal que ni se crea ni se destruye, solo se transforma.

Se puede contener momentáneamente, hasta que corroe al más virtuoso.

Le agarraron los dedos contra la puerta al presidente. Ni pex.

Todo comienza con el golpeteo del conservadurismo usando al hijo incómodo, José Ramón López Beltrán para zangolotear la imagen de LópezObrador.

Primero exhibiendo fotos de él con tenis de 2 mil dólares y sentado sobre el cofre de un auto super depotivo de lujo.

¿Ken pompó? Le habría dicho musicalmente, Chico Ché.

Los amlovers, igual de fanáticos que sus némesis, defendían al junior; aduciendo que eran montajes, estupideces juveniles como la de sentarse sobre el cofre de un auto ajeno para tomarse la foto. El presidente no tenía que meterse, era puro chismorreo de redes sociales. Guerra de trolls.

Luego, el muchachito, se casa con Carolyn Adams, una belleza brasileira, y se va a radicar a Houston, seguido por la jauría de investigadores noticiosos para rascarle a profundidad sus «estravagancias». Como la de vivir en una mansión millonaria propiedad de un supuesto proveedor de PEMEX.

En vez de bajarle de tono al perfil, Joseramoncito cocorea a sus perseguidores y pública en Twitter, “Yo feliz con mi Garota de Resende Carioquinha da Gema. Con ella todos los días son día del amor”, y recimendó a sus seguidores que disfrutaran el día de San Valentín.

Para quitarse de encima a los paparazzis, declara:

«En el año 2018, tomé la decisión seguir ejerciendo mi profesión de abogado, hasta que decidimos en familia mudarnos a los Estados Unidos. En la actualidad y desde el año 2020 trabajo como asesor legal de desarrollo y construcción para KEI Partners, una empresa privada en Houston a través de la cual recibí mi visa de trabajo TN.
Y pone a disposición su dirección electrónica:
https://www.keipartners.com

Soy un ciudadano privado, y no tengo injerencia alguna en el Gobierno de México. Mis ingresos provienen al cien por ciento de mi trabajo en Houston. No hubo, ni habrá conflicto de interés. Les pido respeten mi vida privada y la de mi familia».

Pero lo que no dijo es que su empleador es asesor en la construcción del Tren Maya, según lo descubre «Loretito», en un reportaje.

Ya con los mordiscos lacerándole la epidermis política, el presidente comete un resbalón.

Tengo la ligera impresión que el intento por involucrar al hijo incómodo en alguna posibilidad ilícita, no tendrá mayor repercusión que la del escándalo mediático. Pero el presidente es necio y arremete:

«Que nos aclare Loret cuanto gana y quien le paga».

Imperdonable.

En México no se puede hacer eso, es ofender al eterno.

Es atentar contra el cuarto poder. Es intentar descubrir cómo es que se han vuelto supermillonarios los santones del periodismo mexicano como Joaquín López Doriga, Loret y otros más.

Entiendo muy bien que López Obrador es persistente y seguramente buscará como arrinconar a Loret de Mola, y mantener a raya a los ultras que se la viven juntando piedras para lanzárselas en la maceta, pero me parece poco inteligente.

Yo apretaría dos o tres tornillos del poder del estado para conseguir un «estate quieto», mientras consigo solidificar el proyecto cuatroté.

La corrupción es una institución muy fuerte de disolver, si no, veamos el tema de las Aduanas.

Por más que se desgañita el presidente hasta la afonía, exigiendo a estos funcionarios que dejen de extorsionar a los importadores, su exigencia presidencial es letra muerta.

El viernes 18 de febrero visitará Ciudad Juárez, y al parecer dará posesión al nuevo administrador de la aduana fronteriza.

Los llanteros de Unión Ecológica le entregarán una tarjeta informativa con un listado de los abusos sufridos por la ex Administradora Norma Deirdre Bazán Mayagoita, y copia de una resolución judicial que obliga a devolver mercancía incautada hace dos años de manera ilegal y abusiva.

¿Será que el nuevo administrador le recortará uñas y colmillos a los extorsionadores de la aduana? Francamente, lo dudo.

Con funcionarios así, con familiares así, el desgaste es mucho, y para el ejercicio del próximo 10 de marzo, llegará AMLO maltrecho y aporreado.

Voy por mis palomitas. El show de LA CASA GRIS, está por comenzar.

Raul Ruiz
Raúl Ruiz
Abogado, amante de las letras y analista político

Abogado. Analista Político. Amante de las letras.

CARTAPACIO, su sello distintivo, es un concepto de comunicación que nace en 1986 en televisión hasta expanderse a formatos como revista, programa de radio y redes sociales.

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