El lunes 17 de agosto, dos sicarios balearon a la abogada y activista política boliviana Nadia Beller, evento ocurrido en la Ciudad de Santa Cruz de la Sierra, en Bolivia. Para fortuna de la afectada, los sicarios fallaron y el feminicidio quedó solo en intento.
Herida de bala, aunque no de gravedad, la abogada fue conducida a un hospital donde fue intervenida quirúrgicamente, logrando ponerla a salvo. Desde la cama de dicho hospital, la afectada denunció a su expareja sentimental, como la persona a quien considera como el autor intelectual de su agresión, y quien no es otro que el conocido y polémico empresario ultraderechista Fernando Cerimedo.
Cerimedo, argentino de 45 años, es empresario cofundador de La Derecha Diario, un portal digital que difunde contenido ultraconservador y libertario, además, de ser director de la agencia de marketing político Numen, surgida en Argentina, muy cercano a los ultraderechistas Milei, y Bolsonaro de Brasil.
Su nombre saltó a la notoriedad en el 2022, luego de que Jair Bolsonaro fuera derrotado por el actual mandatario brasileño, Luis Inacio Lula Da Silva. En días posteriores a esa elección, Cerimedo montó en redes una campaña de desinformación y teorías conspirativas, tendientes a crear desconfianza entre el electorado brasileño, con la finalidad última de que Bolsonaro permaneciera en el poder a como diera lugar, afortunadamente fallo.
Copia fiel de la intentona norteamericana, donde Trump y sus secuaces hicieron lo propio para quedarse con el poder, solo que a diferencia de lo que pasó en los estados Unidos donde los demócratas y el sistema de Justicia -a pesar de la abrumadora evidencia en su contra- no se atrevieron a proceder penalmente en contra de Trump, en el caso brasileño, a Lula no le tembló la mano, y Bolsonaro todavía compurga su pena en la cárcel por intento de Golpe de Estado.
Al año siguiente, en el 2023, haciendo uso de trolls y granjas de boots, participo en la campaña que llevó a su compatriota Javier Milei a la presidencia de Argentina. En aquel entonces ya era del dominio público que su estrategia de medios se basaba en la propagación de mentiras y desinformación utilizando dichas herramientas informáticas, “Hacemos campañas negativas” aducía de manera eufemística el ahora imputado.
En Bolivia, Cerimedo fue asesor de comunicación digital, en la campana del actual mandatario derechista Rodrigo Paz, el cual puso fin a dos décadas de gobiernos de izquierda, desde luego, utilizando la misma metodología tramposa.
Gracias a la denuncia de su expareja, la policía boliviana detuvo al mencionado sujeto, lo que derivó en allanamientos en al menos cinco propiedades; en ellas se encontraron diversos objetos de entre los cuales destaca, ¡oh sorpresa! una mini granja de bots.
Las granjas de bots, son estructuras destinadas a administrar numerosas cuentas digitales de manera coordinada especialmente en X (antes twitter), cuyo objetivo es amplificar de manera artificial determinados contenidos, instalar una consigna, aumentar la visibilidad de una publicación o generar la impresión que existe un respaldo o rechazo masivo frente a una determinada posición.
Por su parte, los Trolls, a diferencia de los bots, son cuentas utilizadas para provocar, hostigar o intervenir deliberadamente en una discusión.
La idea fundamental detrás de ambas “herramientas”, es generar la ilusión de que un grupo grande de usuarios de redes sociales respaldan o están en contra de alguna posición política y en base a ello influir en la discusión nacional.
Por ejemplo, en el caso de Mexico, los hashtags #narcopresidenta, o #narcogobierno, al ser replicados miles de veces por supuestos usuarios, el algoritmo de X los considera “virales”, y ello es motivo suficiente para que medios afines a la derecha, como Radio Formula o el Universal, empiecen a hablar del tema como si fuera una noticia real.
Afortunadamente para nuestro caso la estrategia ha fallado, y la oposición de derecha, a pesar de los repetidos intentos, no ha logrado engañar a la sociedad mexicana que sigue desenmascarando de manera oportuna cada una de estas intentonas, pero no se puede descartar que algún dia puedan tener éxito.
Urge que las redes sociales hagan algo al respecto, no deben permanecer más como testigos impasibles ante la manipulación descarada que grupos de interés hacen con su tecnología, como si no supieran que las cuentas de bots y trolls son una realidad.
Y no estamos hablando de limitar la libertad de expresión, como seguramente la oposición de derecha habrá de gritar ante una iniciativa de control de redes, no, estamos hablando de limitar la capacidad de utilizar cuentas falsas, falsamente replicadas, para inflar de manera artificial la importancia de algún tema ante la opinión pública.
Urge.
Es cuánto.

José Antonio Blanco
Ingeniero Electromecánico. Juarense egresado del ITCJ con estudios de maestría en Ingeniería Administrativa por la misma institución y diplomado en Desarrollo Organizacional por el ITESM. Labora desde 1988 en la industria maquiladora. Militó en el PRD de 1989 al 2001.
En la actualidad, un ciudadano comprometido con las causas progresistas de nuestro tiempo, sin militancia activa.
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