La entrevista de esta semana fue con María Teresa Delgado Zárate, consejera nacional de Index México y una de las especialistas más reconocidas en recursos humanos dentro de la industria manufacturera de exportación; la convetsacion entre otros temas nos llevo a el tema de capacitación.
Su mensaje no fue un discurso empresarial más. Fue una advertencia basada en décadas de experiencia observando la evolución del mercado laboral desde una posición privilegiada: la gestión del talento humano y por ello, quizá sea uno de esos consejos que no podemos permitirnos ignorar.
En Ciudad Juárez estamos acostumbrados a escuchar hablar de empleo. Durante décadas, la maquiladora fue la gran promesa de movilidad social para miles de familias. Bastaba con tener disposición para trabajar, aprender sobre la marcha y construir un patrimonio. La industria necesitaba manos y Juárez las tenía.
Pero algo está cambiando, según detalló la representante del organismo nacional de manufactura María Teresa Delgado, la advertencia fue sobre el futuro del ser humano en el mundo del trabajo.
Las máquinas ya no están llegando, ya llegaron.
La inteligencia artificial ya no es una película de ciencia ficción. Los robots ya no son exclusivos de las grandes armadoras automotrices, la automatización ya no es un proyecto a largo plazo, lo vivimos adiario esta ocurriendo ahora mismo, en las líneas de producción, en los almacenes, en las oficinas administrativas y hasta en profesiones que durante años creyeron estar protegidas. Sin embargo, el verdadero problema no son las máquinas.
La historia demuestra que la tecnología nunca ha destruido el trabajo; ha transformado la forma de trabajar. Lo hizo la máquina de vapor, lo hizo la electricidad, lo hizo la computadora, lo está haciendo la inteligencia artificial.
La pregunta no es si los robots nos quitarán el empleo.
La pregunta es: ¿estamos preparados para competir en el mundo que estamos construyendo?
Cuando Teresa Delgado habla de capacitación, no habla únicamente de cursos o certificaciones, habla de supervivencia económica, habla de adaptación, habla de la capacidad humana de reinventarse una vez más.
Es aquí donde cobra valor el peso de sus palabras. No se trata de una opinión aislada. Se trata de la visión de una profesional que durante años ha trabajado en recursos humanos, observando qué perfiles son contratados, cuáles se vuelven indispensables y cuáles terminan siendo desplazados por los cambios tecnológicos y productivos, porque mientras una máquina puede ejecutar instrucciones con precisión, todavía hay algo que no puede fabricar: criterio, creatividad, empatía, liderazgo, inteligencia emocional, pensamiento estratégico y capacidad para resolver problemas complejos.
Las empresas seguirán necesitando personas.
Lo que dejarán de necesitar son personas que hagan exactamente lo mismo que una máquina puede hacer más rápido, más barato y sin descanso.
Ese es el desafío de nuestra generación.
Quizá por primera vez en décadas, el diploma universitario dejó de ser una meta para convertirse en el punto de partida. El aprendizaje continuo ya no es una ventaja competitiva; es una condición para permanecer vigente.
Durante años exigimos que llegaran inversiones, parques industriales y nuevas empresas. Hoy las inversiones siguen llegando. La infraestructura crece. La frontera continúa siendo estratégica para América del Norte pero la gran pregunta es si el talento humano está creciendo al mismo ritmo.
De nada sirve atraer la industria del futuro si seguimos formando trabajadores para el pasado.
La competencia está entre quienes decidan evolucionar y quienes decidan quedarse inmóviles.
Por eso considero que esta entrevista con Teresa Delgado fue particularmente importante. Más allá de los indicadores económicos o de las cifras de empleo, dejó sobre la mesa un mensaje que debería resonar en estudiantes, trabajadores, empresarios y padres de familia: la capacitación permanente ya no es opcional.
La humanidad no está entrando en una guerra contra las máquinas.
Está entrando en una carrera contra el tiempo.
En esa carrera no ganará quien tenga más fuerza ni quien acumule más años de experiencia.
Ganará quien tenga la humildad de seguir aprendiendo.
Porque el futuro no pertenece a las máquinas.
El futuro seguirá perteneciendo a los seres humanos capaces de reinventarse.

Nora Sevilla
Comunicadora y periodista experimentada, actualmente Jefa de Comunicación en Cd. Juárez del Instituto Estatal Electoral y Tesorera en la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez. Experta en marketing político y estrategias de relaciones públicas, con sólida carrera en medios de comunicación.
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