Un régimen que conoce tu rostro, que registra tus llamadas y que ahora busca decidir cómo usas tu dinero, ha cruzado una línea peligrosa. Porque cuando el poder puede seguir cada peso que gastas, también puede decidir cuándo bloquearte.
El régimen de Morena ha iniciado una nueva fase en su intento por imponer un auténtico fascismo digital. Primero fue la exigencia de entregar nuestros datos biométricos. Después vino la vinculación obligatoria de nuestras líneas telefónicas, convirtiendo cada comunicación en un punto de vigilancia. Y ahora, el golpe más directo a la autonomía individual: la embestida contra el dinero en efectivo.
La reciente intención de prohibir los pagos en efectivo en gasolineras y casetas no es un hecho aislado. Es el inicio de una arquitectura de control porque cuando el Estado decide cómo puedes pagar, en realidad está decidiendo hasta dónde puede llegar tu libertad. Lo que hoy comienza en puntos estratégicos, mañana se extenderá a todos los sectores comerciales. El objetivo es evidente: empujar a los ciudadanos hacia un sistema de dinero exclusivamente digital.
Un sistema donde cada peso es rastreable. Donde cada transacción es vigilada. Donde cada movimiento puede ser analizado, condicionado… o bloqueado.
Porque no nos engañemos: el dinero digital no es neutral. Es una herramienta de control. Permite perfilar comportamientos, monitorear decisiones, limitar accesos. En manos de un régimen autoritario, se convierte en un arma. Una cuenta congelada es la asfixia total de un ciudadano. Es la imposibilidad de comprar alimentos, de pagar servicios, de subsistir.
Hoy te dicen que es por seguridad. Mañana será por cumplimiento. Después, por conveniencia. Y al final, por obediencia.
El efectivo, en cambio, es libertad tangible. Es anonimato legítimo. Es independencia frente al poder. Es la última barrera entre el ciudadano y la vigilancia total. Por eso quieren eliminarlo.
Pero desde Chihuahua no vamos a permitirlo. He presentado una iniciativa para garantizar que en nuestro estado nadie pueda prohibir ni condicionar el pago en efectivo. Porque defender el efectivo no es una causa económica: es una causa de libertad. Es una defensa directa de la dignidad humana frente al avance de un régimen que pretende saberlo todo, controlarlo todo.
Chihuahua no será servil. Chihuahua no será dócil. Chihuahua no se va a someter a este fascismo digital que pretende convertir a ciudadanos libres en súbditos vigilados.
Aquí no agachamos la cabeza frente al poder, aquí lo enfrentamos, porque entendemos lo que está en juego: la libertad misma. En Chihuahua hay dignidad, hay valentía, hay resistencia y no vamos a ceder.

Francisco Sánchez Villegas
Geoestratega, abogado humanista, defensor de la ilustración y político disruptivo.
Desde el cargo de Secretario del Ayuntamiento del Gobierno Independiente de Parral, ha impulsado una trascendental agenda de empoderamiento ciudadano. Fundador y Curador de Casa Ícaro, Think Tank concentrado en el futuro y la libertad.
Pensador neorenacentista propulsor de polímatas. Buscador de mentes virtuosas. Antifrágil.
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