Movil - LB1A -
Movil - LB1B -
Publicidad - LB1A-
    Publicidad - LB1B -
    enero 22, 2026 | 7:24

    Lo que ellas quieren: En el sexo

    Publicado el

    Publicidad - LB2 -

    Si fuera hombre pudiera haber dicho que soy muy “caliente”… pero soy muy mujer y solo me auto definía como “temperamental”, cosa que tiene poca relación con mis intensas ganas de tener sexo con las 3 “S”: Seguro, Satisfactorio y, lo más importante, Salvaje. Empecé chica y, a modo de canción del Buky, siempre fue mi “mayor necesidad”. Joven, guapa y cachonda me embaracé pronto, tomando el destino sugerido de mujer promedio: amar y obedecer a la familia, manteniendo ocultos mis bajos instintos, pues con nadie se hablaba de sexo; no porque yo tuviera vergüenza, no, nada de eso, el asunto era que nadie, o muy muy pocos, sabían de orgasmos, vibradores, geles y demás asuntos deliciosos. L.A.

    Crecí bajo los dogmas católicos y la idea de casarme de blanco; según mi abuela no había nada más grande que llegar virgen al matrimonio y conservar la familia, pase lo que pase y pese lo que pese. El tema es que ya pasaban los años 2000 y tener relaciones era común, todas mis amigas lo hacían… a escondidas, claro; una a una fue cayendo en la trampa de Satanás mientras yo me veía elevada al cielo. Cielo que realmente conocí al sentir mi primer orgasmo a los 40’s, en mi segundo matrimonio, después de cargar por décadas el deber de la herencia de la abuela. A.P.

    - Publicidad - HP1

    Cuando vi mi primer vello púbico me espanté… corrí a contarle en voz baja a mi madre y no me dijo nada al respecto. ¿Había algo mal en mí? Tal vez sí; lo comprobé cuando después de meses llegó mi primera menstruación y fui a la tienda de la esquina por las llamadas “toallas sanitarias”, que debían ser algo como drogas ocultas, pues mi madre me lo dijo en voz bajita cuidando que nadie escuchara. Imaginando la gravedad, hablé al tendero en el mismo tono, quien se asombró de mi atrevida compra, cubriendo el paquete con papel periódico, resguardándolo de la vista honrosa de la gente. A la vergüenza de sangrar cada mes hay que añadirle los cambios de humor del mundo, que en esos días se vuelve insoportable y patético; aguantar los dolores premenstruales, posmenstruales y supermenstruales, que no se acaban con los años, solo van sintiéndose diferentes. Además, atácale cuidarte para no embarazarte el resto del mes. R.M.

    La liberación sexual nos alcanzó en las décadas de los 70’s y 80’s, rompiendo concepciones, normas, dogmas y tradiciones que limitaron por generaciones los derechos sexuales y reproductivos. Ninguna transformación real ocurre de la noche a la mañana; se requiere de un proceso evolutivo más allá de las leyes y más cerca de la plenitud humana. Es cierto que las visiones de lo sexual han cambiado desde entonces en sus formas, pero pocas veces en el fondo.

    Hoy la libertad sexual nos permite hablar sin miedo de nuestro comportamiento sexual, que, bajo esta definición, implica que sabemos tocarnos a nosotras mismas o a otr@s con el fin de sentir placer. Implica elegir libremente y sin presiones variantes como sexo oral, sexo anal, coito y la masturbación.

    Esta libertad no se obtuvo naturalmente. A la mayoría de las mujeres adultas y jóvenes nos dieron la emancipación sexual a cuenta gotas; en la casa no se hablaba de relaciones sexuales a menos que fueran chistes morbosos donde de ninguna manera se transgredían los valores religiosos; se reía de la prostitución femenina, se exaltaba el papel domador sexual del macho, se le ponían otros nombres al pene y la vagina, se normalizaba el adulterio masculino y se satanizaba a las mujeres promiscuas, se justificaba la hipergamia, se escondía la menstruación, se ocultaba la masturbación masculina y la femenina ni existía; las mujeres vivían cogiendo sin sentir un solo orgasmo durante toda su vida, la menopausia era el fin de la utilidad reproductiva y el adiós del libido que pocas lograban disfrutar.

    Como muchas cosas en la historia de las mujeres, nadie nos dio nada; nos fuimos atreviendo a tomar el lugar que nos merecemos. La igualdad descrita hoy en las leyes no es más que un referente en el orden social de una conciencia más humana que nos protege equitativamente y nos invita a vivir plenamente todos nuestros derechos, entre ellos el placer sexual. Pero llegar a este lugar es un camino complicado que requiere educación y acompañamiento.

    Hace poco menos de dos años implementamos un programa de capacitación denominado “Sanando desde tu sexualidad”, un concepto más utilizado en los enfoques holísticos, la medicina ancestral y la psicología moderna. Sus resultados fueron extraordinarios; ahí conocimos las verdades innombrables de las mujeres en sus experiencias sexuales, el desconocimiento del erotismo, el tabú de la masturbación femenina, el mito de los orgasmos, la incidencia de las creencias limitantes sobre el papel secundario de las mujeres y lo perjudicial que fue para algunas atreverse al sexo sin dogmas civiles o religiosos, asumiéndose como únicas responsables de la reproducción, convirtiéndose en madres solteras como castigo por atreverse a tener relaciones sin un cobijo legal o religioso. Baste decir que no pudimos utilizar ese nombre y todas las empresas encubrieron el tema por “políticas corporativas”.

    Cuando las mujeres empezamos a abrirnos al placer, las estructuras colapsaron, las leyes tuvieron que modificarse; muchos tomaron con entusiasmo un encuentro sexual más libre y placentero, sin embargo otros continuaron prejuiciando. Todavía hay quienes creen que el himen intacto es una virtud humana espiritual, que las mujeres divorciadas o solteras son buenas personas pero deberían casarse para elevar su valor; todavía hay mujeres que creen que ceder en todo en la cama es su deber, otras que no expresan cómo les gusta hacer el amor por miedo a parecer “putas”. Y, por supuesto, también hay mujeres que han adoptado en su total libertad el papel de cazador y promiscuo que solo se les había permitido a los varones.

    Las mujeres queremos más y mejor sexo. ¿Y cómo se expresa esto? Quise saberlo preguntando a mis compañeras: ¿qué es lo que ellas quieren en el sexo? Lancé la pregunta al aire y, sin preámbulos… al principio muchas se sorprendieron, lo que me indicó que aún tenemos un cierto sesgo para hablar del tema sin pelos en la lengua; luego fueron fluyendo, abriéndose a la claridad que la mayoría ha logrado construir luego de un proceso de conocimiento personal y con sus parejas.

    Les comparto parte de sus respuestas: “Llegar al orgasmo es el objetivo, absolutamente; pero pasarla bien es determinante”, “el sexo es un momento de conexión, confianza y seguridad”, “lo que más disfruto es sentirme admirada, enamorada y que le echemos ganas como la primera vez”, “me gusta tener varios orgasmos, pero disfruto más a un hombre vigoroso o creativo, qué hueva un aburrido”, “placer mutuo”, “en el sexo que me den duro contra el muro, en el amor una conexión plena y quedar abrazados”, “algunas veces solo quiero una relajación física, otras más busco algo más romántico”, “busco amarlo, admirarlo”.

    Luego de leer con curiosidad y mucha atención sus respuestas, puedo concluir: hoy las mujeres queremos seguir construyendo nuestro propio mapa sexual, una cartografía que no nos limite, sino que cada vez nos expanda al placer y al ejercicio del amor propio. Y eso, querid@s amig@s, es libertad pura.

    Rocio Saenz sqr
    Rocío Saenz

    Lic. En Comercio Exterior. Lic. En Educación con especialidad en Historia. Docente Educación Básica Media y Media Superior, Fundadora de Renace y Vive Mujer A.C. Directora de Renace Mujer Lencería, Consultora socio política de Mujeres.

    Publicidad - LB3 -

    ADN INVESTIGA

    La frontera que se respira: Cuando el aire enferma y la política se enreda (parte 2)

    Con más de 110 mil infecciones respiratorias en lo que va del año, especialistas...
    - Publicidad - (MR1)

    Historias Recientes

    Invita Secretaría de Cultura a participar en la convocatoria “Eká” 2025 para proyectos artísticos en Chihuahua

    La Secretaría de Cultura lanzó la convocatoria “Eká” 2025 con 40 millones de pesos...

    Apoya Cuauhtémoc a familias que sufrieron daños en vivienda por explosión

    A raíz que un incendio y una explosión terminaran con el patrimonio de dos...
    - Publicidad - (MR2)

    LAS PLUMAS DE ADN

    - Publicidad - (MR3)

    Más como esto