El PAN ya ungió a Marco Bonilla como su proyecto rumbo a la gubernatura. Está en su derecho, pero antes de pensar en el siguiente cargo convendría preguntarnos qué ciudad deja después de gobernar Chihuahua capital. Los tiempos políticos pueden adelantarse; los problemas de la gente, no.
En las últimas semanas he acompañado a Cruz Pérez Cuéllar en distintos recorridos por la capital. Hemos caminado colonias, escuchado vecinos y hablado de pendientes que siguen ahí: Monte Xénit, el desorden urbano, la falta de infraestructura, la inseguridad, la crisis de vivienda, el relleno sanitario, la deuda municipal y el costoso esquema de arrendamiento de patrullas. Chihuahua ha crecido, pero no siempre con la planeación que una capital necesita.
También existen problemas sociales que no pueden seguir ignorándose. La crisis de suicidios, especialmente entre jóvenes, habla de una generación que muchas veces no encuentra horizonte. Miles de familias siguen lejos de una vivienda digna y las personas con discapacidad continúan esperando que el Gobierno del Estado concrete el convenio para ampliar la pensión del Bienestar.
Por eso es importante que Cruz esté recorriendo la capital. Quien quiera construir un proyecto para todo Chihuahua necesita conocer sus distintas realidades de primera mano. Juárez tiene sus retos y la capital los suyos; gobernar el estado exige entender ambos territorios y muchos más.
Estoy convencida de que en 2027 el proyecto para la capital tiene que construirse sobre una idea muy sencilla: resolver problemas en coordinación con el Gobierno del Estado y con la Presidencia de la República. Vivienda, agua, seguridad, movilidad e infraestructura requieren sumar capacidades, recursos y voluntad política, no levantar trincheras partidistas.
Ese debe ser el siguiente paso de la transformación en Chihuahua: municipio, estado y Federación trabajando en una misma dirección para mejorar la vida de la gente. Toda la Cuarta Transformación poniendo sus capacidades al servicio de Chihuahua.
Eso es también lo valioso de lo que Cruz Pérez Cuéllar está haciendo hoy en la capital: caminar, escuchar y entender. Porque antes de gobernar Chihuahua hay que conocer Chihuahua. Y antes de transformarlo, hay que saber escuchar a su gente.

Brenda Ríos
Orgullosa Chihuahuense. Amo y respeto la naturaleza. Soy mamá de Alex Benjamin, Austria Camila y esposa de Alex LeBaron. Mi pasión siempre ha sido el servicio público/civil, me inspira luchar por grandes causas que cambien el mundo. Empresaria agrícola y consultora ambiental.
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