Tres eventos recientísimos ponen a México en los reflectores internacionales: la participación de la presidenta en la IV Cumbre en Defensa de la Democracia, la muerte de oficiales mexicanos y norteamericanos en la sierra de Chihuahua y el atentado contra turistas en la zona arqueológica de Teotihuacán. ¿Qué consecuencias pueden traer?.
17 al 19 de abril de 2026. Barcelona España. La presidenta Sheinbaum se reúne con varios altos dirigentes de Iberoamérica, Sudáfrica y el jefe de gobierno español en un franco desafío al avance de la derecha internacional y del trumpismo.
La participación de la presidenta mexicana en la “Cumbre en Defensa de la Democracia” envía una potente señal de resistencia a las políticas de intervención de la administración Trump, resalta la conformación de un bloque ideológico teniendo como eje a los gigantes latinos México y Brasil en sintonía con el gobierno socialista español.
México cambia así su tradicional postura de esencial neutralidad en política exterior que había seguido desde la segunda mitad del siglo XX, cuando no de alineación intermitente con los Estados Unidos desde la última década y principios del siglo XXI.
Debieron tomar nota los halcones en Washington D.C., quienes ya traen entre ceja a la administración izquierdista de México y poco necesitan para justificar acciones de desestabilización en países de interés estratégico.
19 de abril de 2026. Morelos Chihuahua. Dos oficiales de la fiscalía estatal, uno de ellos el titular de la Agencia de Investigación y dos funcionarios estadounidenses fallecen derivado según la autoridad estatal de un accidente automovilístico luego del descubrimiento de un gran laboratorio de drogas sintéticas en la sierra de Chihuahua.
De acuerdo a dos grandes medios impresos de prensa estadounidense dichos funcionarios extranjeros pertenecían a la Agencia Central de Inteligencia CIA, lo que de ser así genera graves suspicacias que ya implicaron la irritación e intervención del gobierno federal.
La tragedia de los agentes del orden se convierte en un asunto que dará de que hablar, mientras se asegura desde la autoridad estatal que el personal extranjero realizaba funciones de instrucción, desde el púlpito presidencial se anuncia una investigación que aclare la participación de agencias estadounidenses en territorio mexicano.
20 de abril de 2026. Teotihuacán México. Un individuo de 27 años armado con un revolver ataca a turistas extranjeros en la zona arqueológica de Teotihuacán, dando muerte a una mujer e hiriendo a otras 13 personas.
La guardia nacional mexicana hiere al atacante para después, según la autoridad, este acabe quitándose la vida. Coincide la fecha con la masacre de Columbine Estados Unidos y presuntamente el agresor planeó el ataque bajo un grave desequilibrio mental q un
Nunca antes México había experimentado una agresión de este tipo, que por otra parte es común en el país de las barras y las estrellas y que sucede antes de celebrar en territorio nacional la Copa mundial de fútbol.
La noticia afecta la imagen del país como destino turístico seguro y genera la pregunta de si habremos de entrar a una época de atentados espontáneos, dirigidos o planeados; presuntamente perpetrados por individuos psicológicamente enfermos.
Los tres eventos involucran la relación de México con el mundo, particularmente con nuestros vecinos del norte, implican riesgos de mayor injerencia y de choque político tanto al exterior como al interior del país. ¿Qué falta? Parece que apenas empieza.
Descansen en paz nuestros compatriotas caídos en la sierra de Chihuahua y sus acompañantes estadounidenses. Descanse en paz Delicia Li de Yong turista canadiense.
“Pues así dice Yahvé: Oímos gritos de terror, de espanto, no de paz.”
(Jeremías 30:5)

Moisés Hernández Félix
Lic. en Administración Pública y Ciencia Política, candidato a Maestro en Administración en curso. Ha sido funcionario público federal y docente en nivel media básica y medio superior. Se especializa en gobernanza educativa y políticas públicas.
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