(Tercera entrega de la serie “IA en el laboratorio de las ideas”)
En la entrega anterior exploramos ChatPDF y descubrimos que cruzar información de varios documentos a la vez ya es una realidad. Al final dejé una pregunta en el aire: ¿y si existiera una plataforma que combinara en un solo lugar la lectura de documentos y la búsqueda de literatura, indicándote artículos similares? Eso es exactamente lo que hace la Inteligencia Artificial (IA) llamada OpenRead, y hoy la ponemos a prueba, siendo esta la tercera entrega de la serie “IA en el laboratorio de las ideas”.
Imaginemos que estamos iniciando un proyecto de investigación sobre manufactura sustentable. Tenemos un par de artículos clave, pero necesitamos ampliar la revisión de literatura. Tradicionalmente haríamos dos cosas por separado: leer los dos artículos que ya tenemos y sus referencias, y buscar nuevos en bases de datos. Ir y venir entre plataformas, copiar títulos, pegar referencias, abrir pestañas hasta perder la cuenta. Pero ¿y si una sola herramienta hiciera ambas cosas desde el mismo lugar?
OpenRead (openread.academy) es una plataforma de IA diseñada para investigadores. Su propuesta central es integrar la lectura interactiva de artículos científicos con un motor de búsqueda de literatura académica. Es decir, no solo permite subir un PDF y conversar con él —como ya vimos en ChatDOC y ChatPDF— sino que además sugiere artículos relacionados indicando un índice de similitud con ese documento, permite explorar redes de citas y ofrece una función que me pareció particularmente útil: Paper Espresso, que genera resúmenes de una página de cualquier artículo (evitándonos leer un artículo completo de tal vez 20 páginas), extrayendo objetivo, metodología, resultados y conclusiones en cuestión de segundos. Además, cuenta con un espacio para organizar los documentos en carpetas temáticas, funcionando como una biblioteca personal potenciada por IA.
OpenRead ofrece un plan gratuito que permite acceder a las funciones básicas de lectura y búsqueda, con ciertas limitaciones en la cantidad de interacciones diarias con la IA. También dispone de planes de pago para quienes necesiten un uso más intensivo, especialmente útil cuando se trabaja en revisiones de literatura extensas.
Para ponerla a prueba, subí tres artículos sobre cadenas de suministro sustentables y le hice tres preguntas. En la primera le pedí que identificara las variables clave analizadas en cada artículo. La respuesta fue clara y bien estructurada, diferenciando cada documento y señalando las secciones correspondientes de donde extrajo la información. Después le pedí que buscara artículos similares a los que había subido. Aquí OpenRead mostró su fortaleza distintiva: me sugirió una lista de publicaciones relacionadas, varias de las cuales yo ya conocía —buena señal de precisión— y otras que no tenía en mi radar, ampliando genuinamente mi búsqueda. La tercera pregunta fue más exigente: le pedí que comparara los marcos teóricos de los tres artículos y señalara vacíos de investigación. La respuesta identificó coincidencias y diferencias entre los enfoques, aunque los vacíos de investigación que señaló fueron algo genéricos. Aquí, como en herramientas anteriores, la profundidad analítica sigue dependiendo del investigador en la forma de hacer la pregunta.
¿Qué nos deja esta prueba? Entre las fortalezas de OpenRead destaco la integración de lectura y búsqueda de literatura en una sola plataforma, lo que reduce significativamente el ir y venir entre herramientas. La función Paper Espresso es un acierto para quien necesita evaluar rápidamente si un artículo es relevante para su investigación antes de leerlo completo. La sugerencia de artículos similares funciona bien y la interfaz es moderna e intuitiva, respondiendo las preguntas en el idioma en que se le pregunta. En cuanto a limitaciones, la versión gratuita tiene restricciones que pueden quedarse cortas para un uso académico intensivo, y en documentos con tablas o ecuaciones complejas la precisión disminuye, algo que ya hemos visto en otras herramientas como ChatDOC. Por ello, en una escala de cinco estrellas, a OpenRead le otorgo cinco en utilidad, cuatro en facilidad de uso y tres en accesibilidad económica.
En conclusión, OpenRead representa un salto cualitativo respecto a las herramientas que hemos explorado hasta ahora, porque no se limita a leer documentos: también nos ayuda a descubrir nueva literatura. Es como tener un asistente de investigación que lee contigo y además te dice “oye, mira este otro artículo que quizá te interese”. Sin embargo, como siempre insisto: la IA nos ahorra tiempo, pero no nos exime de pensar. Verifiquen siempre y mantengan un pensamiento crítico.
Ahora, una pregunta para la próxima entrega: ¿y si existiera una herramienta diseñada para ser tan simple que cualquier persona, sin importar su área o nivel de experiencia, pudiera subir un documento y obtener respuestas precisas con citas exactas en cuestión de segundos? Eso es lo que promete Humata, una IA que ha sido descrita como “el ChatGPT para tus documentos”
¡Nos leemos en la próxima!

Jorge Luis García Alcaraz
Ingeniero Industrial y Maestro en Ciencias de la Ingeniería Industrial conDoctorados en Ingeniería Industrial; Ingeniería, Diseño de Producto y Procesos Industriales; Ciencias y Tecnología Industrial; Ingeniería Mecánica por la Universidad de Zaragoza (España) y Postdoctorado en Procesos de Manufactura.
Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores en el Nivel III e investiga el modelado de sistemas de producción. Recibió el premio estatal de Ciencia, Tecnología e Innovación 2015.
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