En los últimos años, ejercer el periodismo se ha convertido en un acto de resistencia cotidiana. Informar, cuestionar y documentar la realidad implica, cada vez más, enfrentarse a presiones, descalificaciones y silencios impuestos desde el poder.
La libertad de prensa no es un concepto abstracto: es la posibilidad real de que la ciudadanía conozca lo que ocurre, de que existan contrapesos y de que nadie esté por encima del escrutinio público. Sin embargo, en la práctica, este derecho se pone a prueba todos los días.
Quienes hacen periodismo enfrentan obstáculos que van desde la falta de acceso a la información hasta intentos de desacreditar su trabajo. Se busca desviar la atención, incomodar al mensajero y desgastar la credibilidad, en lugar de responder con transparencia y responsabilidad.
Lo preocupante no es solo lo que ocurre, sino la normalización de estas prácticas. Cuando se vuelve común que se cuestione o limite la labor periodística, se debilita uno de los pilares más importantes de cualquier democracia.
Por eso, la defensa de la libertad de expresión no puede quedarse en el discurso. Desde el Congreso, seguiremos alzando la voz, señalando lo que no está bien y respaldando el derecho de informar y de cuestionar. Porque proteger la libertad de prensa es proteger el derecho de la ciudadanía a saber.

Brenda Ríos
Orgullosa Chihuahuense. Amo y respeto la naturaleza. Soy mamá de Alex Benjamin, Austria Camila y esposa de Alex LeBaron. Mi pasión siempre ha sido el servicio público/civil, me inspira luchar por grandes causas que cambien el mundo. Empresaria agrícola y consultora ambiental.


