“No a la regresión autoritaria.
Sí a la democracia, las libertades y los derechos”
Proclama en la convocatoria justificativa para integrar
el Frente Amplio Democrático, FADE.
Ahora sí, después de un sesudo análisis, y de una profunda autocritica que los ha llevado a identificar los errores estratégicos que han cometido del 2018 a la fecha, los lideres de la oposición mexicana han dado con la formula ideal para derrotar al obradorismo y a su 4T, y con ello recuperar el poder que de manera injusta les fue arrebatado de las manos.
De manera novedosa y altamente llamativa, con el apoyo decidido de mas de 400 ciudadan@s abajo firmantes de primerísimo nivel –no como los que votan por MORENA y sus aliados- se presentó a la Sociedad Civil el novel instrumento que nos regresará a la cordura y a la modernidad puesta en pausa por el régimen filo-comunista que nos gobierna, el ¡Frente Amplio por la Democracia! El FADE.
Efectivamente, estimados lector@s, parece una broma, pero no lo es. La oposición vuelve a intentar, por enésima ocasión, lo misma fórmula con la que enfrentan cada coyuntura histórica a partir del triunfo del obradorismo en el 2018, y que solo les ha significado fracaso tras fracaso, y un desvanecimiento gradual de la escena política, muy bien ilustrada por la desaparición del PRD, y la inminencia de lo mismo para el PRI.
Para esta ocasión, ni siquiera tuvieron la gracia de inventar un nuevo nombre, simplemente reciclaron el primero membrete que fue utilizado por el PRD allá en el 2018, para tratar de acuerpar a la oposición alrededor de ese instituto político. El PRD, ya para entonces casi un cascaron hueco después de la desbandada que la creación de MORENA les significó, terminó diluyéndose en el frente electoral liderado por el PAN, y que perdió, de manera estrepitosa las elecciones del 2018.
Para refrescarles la memoria, a las lumbreras que lideran este tipo de “esfuerzos”, hagamos un breve repaso de los “frentes” o coaliciones más destacadas con los que la oposición ha intentado frenar la consolidación del obradorismo.
La primera de estas alianzas se integró como ya lo mencioné, en el 2018, agrupados en la coalición electoral denominada “Mexico al Frente”. Antes de tener este nombre, se llamaron, Frente Ciudadano Por Mexico, luego Frente Amplio Democrático -Como el de hoy- y finalmente Frente Amplio Opositor. Aunque la intención era incluir a ciudadan@s en la lucha política anti AMLO, la realidad es que la coalición quedó integrada por el PAN, el PRD -o lo que quedaba de el- y el MC.
¿El resultado? Un lejano segundo lugar, después de la victoria contundente de López Obrador, y el inicio del fin tanto para el PRD como para el PRI.
Ya con López Obrador imponiendo la agenda política con la que triunfó en las elecciones, por una parte, y con la evidente quiebra moral de los principales partidos nacionales, hubo de surgir un nuevo “frente”, en esta ocasión, comandado por uno de los oligarcas que más beneficios recibió durante el periodo neoliberal, Claudio X. González.
Este nuevo movimiento o coalición convocado en el 2020, se llamó “Si X México”, y aunque decía estar conformado principalmente por organizaciones de la sociedad civil y personas sin partido, la verdad es que dentro de los abajo firmantes que apoyaron esta convocatoria, estuvieron los mismos que participaron en México al Frente.
La finalidad de esta organización financiada y dirigida por el oligarca mencionado, ya sin caretas, era derrotar a MORENA impulsando candidaturas una plataforma política completamente anti López Obrador, partiendo de la base de que los partidos políticos tradicionales ya no tenían credibilidad entre la población.
No obstante lo anterior, Si X México no participó en las elecciones del 2021 como tal, lo habría de hacer a través de otre membrete, “Va por México” el cual estaría integrado por las mismas organizaciones y personajes del Si X Mexico, más los partidos políticos que integraron Mexico al Frente, es decir, los mismos. La única excepción fue Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado Ranauro, quien tuvo el suficiente olfato político para deslindarse de los demás abajo firmantes e irse, con algún éxito, por la libre.
Este “nuevo” frente tuvo un éxito moderado, al lograr impedir que MORENA y sus aliados alcanzaran la mayoría absoluta en la cámara de diputados en el 2021, pero posiblemente pesaron mas las propias divisiones internas al interior del movimiento oficialista, que a las propias iniciativas de la coalición opositora.
¿El resultado? Aunque no pudieron alcanzar una mayoría en el congreso, lograron impedir que 4T se alzara con una mayoría absoluta, además, el morenismo tuvo un revés importante en la Ciudad de México.
Este “triunfo” resultó ser pírrico, pues López Obrador, al ver que no tenia los suficientes diputad@s para sacar adelante su proyecto de reformas sociales, convocó a la Nación a sacar adelante lo que denomino el “Plan C”, y que básicamente consistió en alcanzar una mayoría parlamentaria suficiente para sacar las reformas aun con los votos en contra de la oposición.
Ante este escenario, ¿la oposición se puso trabajar para desarrollar un proyecto alternativo de nación? ¿Desarrollaron una campaña de cercanía con la gente, reconociendo sus errores, y ofreciendo una mejor alternativa al obradorismo? Desde luego que no. Se declararon en huelga legislativa negándose siquiera leer las iniciativas del presidente en particular, y de la 4T en general …y a crear un nuevo membrete, la Marea Rosa.
Esta Marea Rosa, pretendidamente integrada por miembros de la sociedad civil y por tanto apartidista, en realidad estuvo siempre integrada por los mismos abajo firmantes de siempre. Y aunque inicialmente se presentó como una organización defensora de un INE “acosado” por López Obrador, a final de cuentas terminaron sumándose al siguiente membrete, el “Frente Amplio por México”.
Este Frente Amplio por México, finalmente evolucionaria en la coalición electoral denominada “Fuerza y Corazón por México” con Xochitl Galvez como su abanderada, y Claudio X. González como su principal estratega y director tras bambalinas.
¿Resultado? Derrota y debacle en las elecciones del 2024. Tan contundente fue el mandato de la sociedad mexicana que la nueva presidenta, la doctora Claudia Sheimbaum Pardo si alcanzó los votos necesarios para sacar adelante las reformas delineadas en el llamado Plan C …y lo está llevando a cabo.
Uno de los proyectos que integraron el Plan C fue la reforma al sistema electoral, siendo el tema de los diputados plurinominales uno de los elementos medulares. No es una sorpresa ni es iniciativa nueva, se sabía desde que el presidente López Obrador presentó la iniciativa. ¿Por qué la oposición no ha analizado la propuesta y presentado una propuesta alterna que tenga respaldo popular?
Porque están completamente rebasados, y siguen en estado de chock. Ante esta nueva coyuntura, ¿qué estrategia plantean? Desde liego, la creación de un nuevo membrete, Frente Amplio por la Democracia el FADE con los mismos abajo firmantes de siempre suscribiendo la iniciativa.
Como dato curioso, en ingles la palabra FADE se traduce como algo que se desvanece hasta desaparecer; creo que no hay mejor forma de describir el estado de la oposición en este momento, una oposición que se desvanece poco a poco …PRD …PRI … ¿cuál seguirá?
Es cuánto.

José Antonio Blanco
Ingeniero Electromecánico. Juarense egresado del ITCJ con estudios de maestría en Ingeniería Administrativa por la misma institución y diplomado en Desarrollo Organizacional por el ITESM. Labora desde 1988 en la industria maquiladora. Militó en el PRD de 1989 al 2001.
En la actualidad, un ciudadano comprometido con las causas progresistas de nuestro tiempo, sin militancia activa.
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