En la gerencia, ser justo es una virtud. Numerosos estudios indican que los líderes más efectivos son generalmente aquellos que dan a sus empleados una voz, los tratan con dignidad y consistencia, y basan sus decisiones en información completa y exacta.
Pero ser justo tiene su precio. Aunque los líderes justos logran el respeto de su gente, son vistos como menos poderosos que los demás; se perciben como con menos control sobre los recursos, y menos capaces de premiar y castigar. Esto puede afectar sus probabilidades de obtener ciertos puestos clave de liderazgo.
Según un estudio reciente se encontró que es difícil tener respeto y poder a la vez. Luego de analizar casos de ejecutivos promovidos a posiciones de liderazgo en diversas industrias, se determinó que la decisión se centra en la percepción de poder y no en la justicia.
Los gerentes ven el respeto y el poder como dos avenidas mutuamente exclusivas para ganar influencia, y la mayoría escogen la segunda. Aunque esto puede parecer racional, no siempre es lo mejor. Las empresas deben darle mayor valor a la justicia. Los gerentes cuyo estilo está basado en el respeto pueden enfrentar un camino más difícil, pero ciertamente vale la pena.

¿Tienes dudas? ¿Necesitas verificar alguna noticia?
No dudes en enviarnos un mensaje por WhatsApp, con gusto la verificamos por tí.
No dejes que el algoritmo oculte las noticias. Si confías en este sitio para obtener información confiable, por favor dedica un momento a seleccionarnos como tu fuente preferida en Google: haz clic aquí y marca el casillero o pulsa el botón de adiario.mx para ver siempre nuestras noticias verificadas en tus preferencias.


