Ni nos convencen. Ni nos representan.

Publicado el

Publicidad - LB2 -

No se trata de que traer voces externas para dictar lo que Chihuahua sentirá, sucederá y liderará la dirección política de Chihuahua en lugar de traer más democracia: disminuye la democracia.

Es algo doloroso de pensar, pero algo que José Saramago una vez recomendó: tratar de convencer a otros es, en cierto modo, una forma de colonizar sus mentes.

- Publicidad - HP1

No es diálogo, ni es un contraste de ideas; es imposición.

Y en política esa diferencia es significativa.

Considere que, fundamentalmente, cuando uno trata de persuadir desde afuera, desde la directiva, desde el aparato, el punto de vista operativo es que la ciudadanía local no es lo suficientemente buena para elegir por sí misma.

Y eso, más que estrategia, es una falta de respeto.

Traer figuras nacionales como Gerardo Fernández Noroña o Ignacio Mier para influir en el ánimo de los residentes de Chihuahua, para “planchar” la discusión local, no ayuda a elevar nuestro debate en Chihuahua a un nivel superior (lo deteriora).

Porque parte de una gran premisa equivocada:

Que aquí alguien de afuera necesita venir y decirnos qué pensar o por quién votar, y eso es exactamente lo que vimos en Ciudad Juárez este fin de semana.

Chihuahua —y Ciudad Juárez en particular— no es un lugar que carezca de juicio. Aquí hay historia política —con o sin carácter— y las decisiones se toman desde la experiencia fronteriza, desde el trabajo, desde la realidad cotidiana.

Y hay algo más que no se puede ignorar:

Durante décadas la frontera ha sostenido la misma demanda: tratamiento diferenciado.

Porque Juárez no es el centro de la realidad del estado. Es aquí donde las dinámicas económicas, sociales y culturales responden a una lógica fronteriza que a menudo ha sido malinterpretada, o peor, ignorada, por el poder central.

La falta de reconocimiento de esa diferencia no fue solo un error técnico.

Es una profunda incongruencia política.

Por lo tanto, si alguien intenta influir en las decisiones que se toman con esta realidad, entonces no es solo un problema.

Es uno de fondo.

Aquí, se toman decisiones. No se obedecen. Y mucho menos desde una lógica centralista que durante años ha definido exactamente lo que la frontera ha cuestionado.

Por esta razón, es, al menos, cuestionable señalar hasta qué punto las figuras nacionales están “acompañando” procesos, que en realidad tienden a influir, informar o impulsar decisiones que pertenecen solo al pueblo de Chihuahua.

No se trata de quién viene. Se trata de por qué vienen… y desde qué lógica pretenden hacerlo.

Así que si el mensaje tiene que ser reforzado de adentro hacia afuera, puede que no sea el público el que esté causando el problema. El mensaje está ahí. Pero el mensaje no es tan sólido.

Sin embargo, hay algo mucho más delicado. No es solo la presencia, es la forma.

¿Alguien puede apoyar a Andrea Chávez? Si.
¿Alguien puede rechazarla? También.

Eso es democracia.

Lo que no es democracia es producir escenarios donde el peso simbólico de las figuras nacionales intenta inclinar la balanza como si la voluntad local fuera insuficiente. Eso no es acompañamiento. Es colonización política.

Así que el problema más grave en cuestión es quién viene… no solo quién viene… sino cómo vienen… y con qué propósito.

Es, por decir lo menos, vergonzoso, vulgar y astuto que un líder de partido, como Karen Castrejón, Presidenta del PVEM, se presente en un evento bajo la premisa de promover una agenda, como el llamado ‘Plan B’; solo lo usa como escenario para elegir prematuramente a un candidato para su partido.

Operar espacios de manera útil sin propósito institucional (como vehículo para promover una agenda legislativa (Plan B), para colocar a una figura política en una posición prematuramente), va mucho más allá del protocolo, y rompe la confianza.

Saltan cronogramas. Simulan intenciones. Disfrazan objetivos.

Y eso tiene un nombre claro: engaño.

Engaño al electorado. Engaño a la militancia. Y peor aún, autoengaño.

Porque saben perfectamente lo que están haciendo.

Si la intención fuera política, uno podría haberlo hecho abiertamente. Con claridad, con su militancia, sin simulación.

Pero no.

Optan por el desvío. El evento institucional que en realidad es político. Por el mensaje que dice una cosa… mientras construye otra.

Y ahí es donde la política pierde dignidad.

Y así cuando llega la simulación y se mantiene la burla, entonces un actor pierde credibilidad sobre todo el sistema y la confianza.

Y si algo faltaba y no describía la distorsión de formas era la presencia de la dirigencia estatal del partido, en el contexto de la figura de Brighite Granados de la Rosa, y podríamos estar hablando ya no de acompañamiento político.

Estamos hablando de intervención directa de la estructura del partido.

Así que la dirigencia del partido estando en ese contexto no solo es cuestionable. Es absolutamente inaceptable, no por cualquiera que la conozca, sino por lo que representa.

Si la estructura del partido se entromete en espacios que deberían ser diferentes pero no lo son, no solo se ha roto un protocolo básico, la equidad, los cronogramas y la confianza se socavan profundamente.

La política deja de ser una competencia abierta… para convertirse en una operación activa.

Si escribo todo esto, también vale la pena ponerlo de nuevo en la perspectiva correcta.

La participación de las nuevas generaciones en la política es importante a todos los niveles. La comunicación, el debate, el compromiso con nuevas audiencias: estos son vitales para el éxito.

Pero gobernar no es una plataforma. Gobernar no es discurso.

Gobernar es administrar, decidir, ejecutar, corregir, construir estructuras complejas y ser responsable de ellas.

Y eso tiene un nombre:

EXPERIENCIA.

No porque sea una solicitud formal, sino porque es importante conocer la magnitud de lo que se debe liderar.

Chihuahua no es una campaña.

Es un estado con tensiones históricas; profundas desigualdades; y una estructura en seguridad, infraestructura y gobernanza donde la diferencia entre visibilidad y capacidad es crítica.

La política contemporánea —especialmente la construida desde la narrativa— ha sido propensa a mezclar presencia con preparación, y si no se corrige nos dirigimos hacia el desastre.

Una cosa es tener un futuro y otra es que ese futuro pueda hacerse posible por decreto político o impulso externo.

No se trata de cerrar las puertas, sino de respetar los procesos.

Sabemos que hay trayectorias que se construyen desde la responsabilidad concreta, desde el ejercicio del gobierno y la toma de decisiones real.

Es ahí donde se examina el carácter público.

Y por eso es que la esencia misma de este momento político no es una persona sino la forma en que hacemos política.

Es la idea de que una candidatura puede acelerarse desde afuera, entrar en el espacio antes de tiempo, construir inevitabilidades… Y peor, pretender que en Chihuahua eso funcione.

Aquí, la ciudadanía nos ha demostrado —una y otra vez— que no responde a imposiciones, sino a convicciones.

Puede decidir una opción. Puede decidir otra.

Pero lo hará desde su propio juicio, no desde una narrativa impulsada desde el centro.

Así que el problema aquí no es que tal o cual persona aspire.

El problema es que la aspiración se construye:

Desde el respeto… o desde la simulación.
Desde la trayectoria… o desde los atajos.
Desde la convicción… o desde el aparato.

Pero piénselo:

Si la política necesita convencer desde afuera… es porque ya ha dejado de representar desde adentro.

E inevitablemente, lo que estamos viendo hoy: ni nos convencen… ni nos representan.

MG 8924 copy
David Gamboa

Mercadólogo por la UVM. Profesional del Marketing Digital y apasionado de las letras. Galardonado con la prestigiosa Columna de Plata de la APCJ por Columna en 2023. Es Editor General de ADN A Diario Network.

Publicidad - LB3 -

ADN INVESTIGA

La frontera que se respira: Cuando el aire enferma y la política se enreda (parte 2)

Con más de 110 mil infecciones respiratorias en lo que va del año, especialistas...
- Publicidad - (MR1)

Historias Recientes

Oferta UTCJ 15 certificaciones de competencias laborales

Recientemente brindó el servicio a 11 trabajadores de la Universidad Politécnica de la ciudad...

¿Qué es educar? – El primer llamado a la educación por José Vasconcelos

La flama del verbo en Vasconcelos penetró en la consciencia de los nuevos burócratas, caudillos e intelectuales cuando hizo la primera llamada a la educación nacional...
- Publicidad - (MR2)

LAS PLUMAS DE ADN

- Publicidad - (MR3)

Más como esto