Movil - LB1A -
Movil - LB1B -
Publicidad - LB1A-
    Publicidad - LB1B -
    enero 7, 2026 | 7:56

    La guerra que no se nombra: el dólar bajo ataque

    Publicado el

    Publicidad - LB2 -

    Seguir explicando el conflicto venezolano desde el narcogobierno, la corrupción o la inseguridad es cómodo, pero intelectualmente insuficiente.

    Ese discurso sirve para titulares, no para entender el mundo.

    - Publicidad - HP1

    La verdadera confrontación no se libra en los tribunales ni en los comunicados diplomáticos; se libra en el sistema monetario internacional. Y el objetivo no es Caracas; es Washington.

    La pregunta correcta no es qué tan corrupto es el régimen de Maduro; eso está documentado, sino por qué Estados Unidos no puede permitirse que Venezuela sobreviva como Estado funcional fuera del sistema del dólar.

    El dólar: el arma central de la hegemonía
    Estados Unidos no domina el mundo por su fuerza militar, sino porque emite la moneda con la que el mundo comercia, ahorra y se endeuda.

    Los datos son contundentes:
    • Cerca del 60% de las reservas internacionales globales están en dólares
    • Más del 80% del comercio internacional se liquida directa o indirectamente en dólares
    • El petróleo, el gas, los alimentos y la deuda soberana se fijan en dólares
    • El mercado financiero estadounidense absorbe crisis globales porque es el único con liquidez ilimitada.

    Esto permite a Estados Unidos financiar déficits, sancionar enemigos, atraer capital y sostener su liderazgo sin ocupar territorios.

    Quien debilita al dólar, debilita el orden mundial actual.

    Venezuela no es un Estado fallido: es una plataforma de disrupción
    Venezuela dejó de ser solo un país mal gobernado. Hoy es una pieza operativa dentro de una estrategia mayor de desdolarización impulsada por potencias que no pueden competir dentro del sistema occidental.

    Dejó de ser relevante por su producción petrolera, que cayó de 3.2 millones de barriles diarios en 1998 a menos de 800 mil en 2024 y pasó a ser relevante por su alineación estratégica con bloques que buscan erosionar el dominio del dólar.

    No es coincidencia que:
    • Venda petróleo fuera de los mercados tradicionales
    • Use oro, trueque y monedas alternativas
    • Se vincule con Rusia, China e Irán
    • Busque romper sanciones creando circuitos financieros paralelos

    El problema para Estados Unidos no es la corrupción venezolana; es que ese modelo, si se replica, erosiona la arquitectura financiera global.
    Por eso la presión es total y no negociable.

    Rusia: el límite de la economía de fuerza
    Rusia intenta posicionarse como alternativa al orden occidental, pero su debilidad estructural es evidente:
    • Economía basada en recursos primarios, no en valor agregado
    • PIB del 1.9% que es inferior al de economías regionales de EE. UU.
    • Dependencia total de exportaciones energéticas
    • Nula capacidad de innovación civil masiva

    Rusia no propone un sistema económico atractivo; impone uno por coerción.
    Eso no crea alianzas duraderas, crea subordinados temporales.

    China: la guerra silenciosa
    China es la segunda economía del mundo en términos de PIB nominal (18 billones de dólares), pero su moneda no es libremente convertible, condición indispensable para sustituir al dólar.

    Según SWIFT (2024), el yuan representa apenas 4.3% de los pagos internacionales, una cifra marginal frente al dólar (48%).

    Además, mantiene controles de capital estrictos, lo que limita la confianza internacional en su sistema financiero.
    China juega otro juego. No confronta directamente: satura, desplaza y controla.
    • Exporta bienes baratos para destruir competencia local
    • Controla cadenas de suministro estratégicas
    • Financia infraestructura para generar dependencia financiera
    • Evita abrir su mercado en condiciones de igualdad

    China no busca eliminar el dólar mañana, pero sí reducir su centralidad gradualmente.
    El problema es que sin transparencia, sin confianza institucional y sin libertad financiera, el yuan no puede reemplazarlo.

    BRICS: el mito útil
    El bloque BRICS representa cerca del 31% del PIB mundial en paridad de poder adquisitivo, pero menos del 23% en términos nominales, lo que revela una brecha significativa de productividad.

    El BRICS es útil como narrativa política, no como alternativa monetaria.
    No existe:
    • Moneda común funcional
    • Mercado financiero integrado
    • Política macroeconómica coordinada

    Incluso entre ellos, el dólar sigue siendo el intermediario real.
    El discurso de desdolarización es más una señal política de inconformidad que un proyecto viable.

    Estados Unidos: no defiende valores, defiende el sistema
    Estados Unidos no actúa por ética ni por altruismo. Actúa por interés estructural.
    • Presiona a Venezuela no por derechos humanos, sino por control financiero
    • Reconfigura cadenas productivas para reducir dependencia
    • Usa sanciones como armas económicas
    • Protege al dólar como si fuera infraestructura crítica.

    En esta lógica, no hay espacio para regímenes ambiguos en el hemisferio occidental.

    Juárez–Texas: la frontera que revela la verdad
    En la frontera, la ideología desaparece.
    • Se paga en dólares
    • Se produce para el mercado estadounidense
    • Se depende del consumo norteamericano
    • Se vive del comercio binacional

    Más del 80% del comercio mexicano depende de Estados Unidos.
    Hablar de romper con ese sistema no es soberanía: es suicidio económico.

    América Latina: la neutralidad es una ficción
    América Latina no está en posición de liderar una ruptura del sistema global.

    No tiene moneda fuerte, ni mercados profundos, ni independencia tecnológica.
    Elegir no es ideológico, es pragmático:
    • El dólar ofrece acceso a capital
    • EE. UU. ofrece mercado
    • El sistema occidental ofrece previsibilidad

    Salir de ahí conduce al aislamiento, no a la emancipación.

    La guerra que se libra no es contra un régimen corrupto, sino contra la fragmentación del sistema monetario global.

    El narcogobierno es el síntoma; la disputa por el dólar es la causa.
    La narrativa del narcogobierno es insuficiente.
    La corrupción es secundaria.
    La inseguridad es consecuencia.
    La verdadera guerra es económica y ya está en curso.
    Y en esa guerra, la supremacía del dólar no se discute, se impone.
    Venezuela no es el enemigo final.
    Es el laboratorio del conflicto que define el siglo XXI.

    WhatsApp Image 2025 09 17 at 20.48.00 1
    Guadalupe Parada Gasson

    Economista, experta en comercio exterior, periodista y docente con amplia trayectoria en sectores público y privado. Ha dirigido medios impresos y digitales, liderado proyectos de comunicación y formación, y se ha desempeñado en ventas, publicidad y relaciones públicas. Destaca por su perfil multidisciplinario, visión estratégica y compromiso con la gestión social y educativa. Recientemente presidenta de Rotary Club Juárez Real (2023–2024).

    Publicidad - LB3 -

    ADN INVESTIGA

    La frontera que se respira: El aire que enferma a la ciudad (parte 1)

    Contaminación persistente en Ciudad Juárez genera alerta por impacto en la salud pública Ciudad Juárez,...
    - Publicidad - (MR1)

    Historias Recientes

    Se reúne Alcalde Pérez Cuéllar con representantes del UNICEF

    Reafirma compromiso de fortalecer relación en beneficio de la infancia. Ciudad Juárez, Chih .- Con...

    Ayudan voluntarios a migrantes enviados a casa de Kamala Harris

    Un grupo de 70 inmigrantes llegó el jueves a Washington y fue dejado al...
    - Publicidad - (MR2)

    LAS PLUMAS DE ADN

    - Publicidad - (MR3)

    Más como esto