Acusación señala que el ex director de Relaciones Públicas facilitó información clave para el homicidio durante un evento público en Uruapan
Uruapan, Mich. (ADN/Staff) – La Fiscalía estatal imputó a Samuel García Rivero, ex director de Relaciones Públicas y Protocolo de la Alcaldía de Uruapan, por su presunta participación en el homicidio del entonces alcalde Carlos Manzo, al haber entregado información sobre su agenda y ubicación a un grupo criminal a cambio de droga.
Durante la audiencia inicial, el Ministerio Público expuso que García Rivero colaboró en la planeación del ataque ocurrido durante el Festival de las Velas, al proporcionar detalles operativos que facilitaron la ejecución del edil en un evento público y concurrido. A cambio, habría recibido dos grapas de cocaína, según la relatoría presentada ante el juez de control.
En el mismo proceso fue vinculado a proceso el taxista Josué Elogio, identificado como intermediario entre el funcionario municipal y un mando criminal conocido como “El M2”, presuntamente ligado al Cártel Jalisco Nueva Generación. Ambos enfrentan cargos por homicidio calificado, además de lesiones en perjuicio de dos personas que resultaron heridas durante el ataque.
El juez determinó imponer prisión preventiva oficiosa y fijó un plazo de cuatro meses para el cierre de la investigación complementaria. De acuerdo con la acusación, la relación entre García Rivero y el taxista incluía el suministro regular de droga, con un consumo semanal atribuido al entonces servidor público.
Las indagatorias señalan que, a partir de ese vínculo, el taxista informó al grupo criminal que el funcionario podía colaborar en la planeación del asesinato. Dos semanas antes del crimen, García Rivero habría participado de manera directa y voluntaria en la logística del homicidio, según la Fiscalía.
Las autoridades también presentaron registros de intervenciones telefónicas y análisis de comunicaciones que documentan intercambios constantes entre ambos imputados antes y después del asesinato. En una de esas conversaciones, al ser cuestionado sobre remordimientos, el ex funcionario habría respondido:
“Ya me tenía hasta la madre, nomás me traía de aquí para allá”.
Como parte del contexto laboral, la Fiscalía expuso que una de las inconformidades del ex director con el alcalde era la negativa a autorizarle ausencias laborales para visitar a su hija. García Rivero y Manzo se conocieron previamente cuando el edil era diputado local de Morena, y tras ganar la alcaldía en 2024 como candidato independiente, el funcionario fue recomendado para ocupar el cargo de Relaciones Públicas, pese a no formar parte del círculo político cercano al alcalde.

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