Cada vez que veo a un adulto mayor en un crucero recuerdo con más intensidad la misión de cada integrante del Consejo Consultivo Municipal del Adulto Mayor.
Este mes, en el Consejo estamos preparando la carrera anual, y conforme avanzamos en cada detalle, yo no dejo de pensar en lo que realmente significa.
Más allá del evento, yo veo que desde el Consejo se está buscando una nueva forma de entender a la persona mayor, ya no solo se trata de pensar en apoyos o en atender necesidades inmediatas, que por supuesto son importantes. Hoy lo que se busca es ir más allá: que nuestras personas adultas mayores se mantengan activas, visibles, integradas y, sobre todo, reconocidas como parte fundamental de la vida de nuestra ciudad.
En cada reunión se avanza hacia lo urgente.
A veces es a través de una carrera que promueve salud y convivencia, otras veces, mediante herramientas como las pulseras de identificación, que aportan seguridad y tranquilidad a las familias.
También con la actualización del reglamento y la revisión de la atención en oficinas públicas, para que reciban el trato digno que merecen.
Porque tiene esta carrera un significado mucho más profundo?
Yo la veo como una manera de decirles a nuestros adultos mayores que siguen teniendo un lugar central en el espacio público, en la comunidad y en la construcción diaria de Juárez.
Porque envejecer no debería significar quedarse al margen, al contrario, debería ser una etapa para seguir participando, compartiendo experiencia y manteniendo esa conexión con la ciudad que también ayudaron a levantar.
Seguiré participando en este Consejo porque creo que cada reunión, cada acuerdo y cada acción ayudan a empujar una conversación que como sociedad nos hacía falta desde hace mucho tiempo.
Pero también tengo claro que la meta todavía está lejos. La ruta es larga aún pues los datos nacionales nos obligan a mirar esa realidad sin romantizarla.
Hoy, en México, más de 17 millones de personas tienen 60 años o más, cerca del 14% de la población, una cifra que seguirá creciendo en los próximos años en datos periodístico.
En el terreno laboral, la realidad es todavía más dura: 3.5 millones de personas de 65 años y más siguen trabajando, y 77.6% de ellas lo hacen en la informalidad, muchas veces sin seguridad social, sin prestaciones y sin certeza econonomica.
A esto se suma que solo 29.6% de las personas mayores recibe una pensión contributiva, mientras que alrededor de 21% vive con algún grado de dependencia funcional, lo que incrementa la necesidad de atención médica, cuidados y políticas públicas de largo alcance.
Por eso, más que celebrar la carrera como una meta cumplida, yo la entiendo como una metáfora de lo que México y Ciudad Juárez todavía tienen pendiente con su población mayor.
La meta aún está lejos; la ruta es larga pero como sociedad, cada paso es crucial.
Cada calle adaptada.
Cada consulta médica oportuna.
Cada empleo digno.
Cada oficina sensible.
Cada espacio donde una persona mayor vuelva a sentirse parte.
Porque al final, la verdadera carrera no está en los kilómetros que se corran este mes. Está en la capacidad que tengamos para construir un país donde llegar a la vejez no signifique precariedad, sino dignidad.
Y en esa ruta, apenas estamos aprendiendo a caminar.

Nora Sevilla
Comunicadora y periodista experimentada, actualmente Jefa de Comunicación en Cd. Juárez del Instituto Estatal Electoral y Tesorera en la Asociación de Periodistas de Ciudad Juárez. Experta en marketing político y estrategias de relaciones públicas, con sólida carrera en medios de comunicación.
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